JOSE LUIS CALDERON DEFINE Y DECRETA EL 3 A 0 ANTE UN SOLITARIO LEO NOCE,
MIENTRAS DOPAZO LLEGA TARDE AL CIERRE. FUE GOLEADA Y DELIRIO ALBIRROJO
LLEVA MAS DE 18 AÑOS SIN TRIUNFOS EN 60 Y 118
Fue una goleada del Pincha del Profe Córdoba por 3 a 0 sobre el Lobo del “Viejo” Timoteo. El partido fue adquiriendo relevancia en el tiempo porque fue el último ganado por Estudiantes en el estadio Juan Carmelo Zerillo
Hace algo más de 18 años,
Estudiantes llegaba al clásico con bajas de peso en su formación: Juan
Sebastián Verón, Alfredo Cascini y Martín Palermo. Por esa razón, el
Profe Córdoba improvisó a Oscar Craviotto de volante y colocó al “Coyo”
Almandoz de lateral por la derecha, puesto en el que ya había jugado en
el primer Vélez de Bianchi.
Del lado albiazul, el equipo venía en
caída libre y ya no era el mismo que pocos meses antes había alcanzado
el subcampeonato. De hecho, en el verano posterior, Griguol plasmó una
gran reestructuración en el equipo, que fue la génesis del gran elenco
subcampeón de 1996.
DIO EL GOLPE
En las apuestas, el favorito era Gimnasia. Por la localía y porque el Pincha venía saliendo de una crisis futbolística.
Sin
embargo, Estudiantes sorprendió con su planteo a un Gimnasia muy
desordenado y en el complemento, tras un capítulo inicial muy
friccionado, liquidó el pleito aprovechando muy bien los espacios y
manejando el contragolpe a la perfección.
José Luis Calderón -que
se consagraría máximo artillero de ese Torneo Apertura tras su doblete
en el clásico- y Catán decretaron la goleada albirroja y la fiesta de
media ciudad.
De ese modo, un aún ignoto Daniel Córdoba superaba
al Viejo Maestro cordobés: “Don Carlos nunca me ganó”, diría tiempo
después el Profe, de buena racha en los clásicos ante Timoteo.
Ese
lapidario 3 a 0 fue el último triunfo albirrojo ante Gimnasia en el
estadio de 60 y 118. De allí en adelante, el Lobo volvió a fortalecerse
en su propio reducto y sufrió cada vez que tuvo que trasladarse a 32 y
25.
TRISTE RECUERDO
Aquella
tarde clásica de diciembre de 1995 también es recordada por un hecho que
enlutó a la ciudad: la agresión al joven Martín Orelli, que perdería la
vida tiempo después. Fue uno de los sucesos más tristes de la historia
de los clásicos, en el contexto de una jornada que había dejado 150
detenidos.
www.eldia.com.ar
No hay comentarios:
Publicar un comentario