viernes, 15 de diciembre de 2017

Definen quiénes serán los cabeza de grupo en la próxima Copa Libertadores

ESTUDIANTES YA PIENSA EN EL SORTEO
Definen quiénes serán los cabeza de grupo en la próxima Copa Libertadores
ATLÉTICO NACIONAL DE MEDELLÍN PODRÍA SER RIVAL OTRA VEZ 
El próximo miércoles 20 de diciembre se realizará el sorteo de la próxima edición de la Copa Libertadores, que tendrá a Estudiantes como uno de sus participantes.
Será, tal como se viene informando desde hace unas semanas, una edición de lujo ya que tendrá a los mejores equipos del continente y a los más ganadores. En pocas palabras estárá el 85% de los campeones en la Copa 2018.
Desde Estudiantes se dijo que todavía no está definido cómo será la organización de equipos, porque la Conmebol aun no hizo oficial el ránking de clubes, que siempre al finalizar las ligas sudamericanas se da a conocer. Aquí se incluyen valores históricos mezclados con el presente.
Lo único que está confirmado es que Banfield será el equipo que jugará el repechaje y Racing y Atlético Tucumán arrancarán en la fase de grupos. Suena un tanto a injusticia, teniendo en cuenta que el Taladro y la Academia se clasificaron por mérito propio y el Decano lo hizo porque River ya tenía su lugar asegurado.
Volviendo a los copones del sorteo, todos los años se evita que los equipos de un mismo país compartan el grupo, razón por la cual el Pincha -que no sería cabeza de grupo- no enfrentaría a Boca ni River, que tienen todos los números comop para ser líderes del copón 1.
En Estudiantes creen que este fin de semana, cuando se resuelven los torneos en Ecuador y Colombia se terminarán de acomodar los cuatro copones que luego le darán forma a los ocho grupos de la próxima Copa Libertadores.
De todos modos, algunos medios brasileños publicaron ayer de manera extraoficial cómo sería el reagrupamiento de equipos, en los copones 1, 2, 3 y 4. El Pincha, según esta variante, iría al segundo grupo.
Lo que está confirmado es que los argentinos no compartirán zona. Sólo podrían cruzarse con Banfield, en el caso que el Taladro supere las dos instancias de repechaje.
La distribución de los equipos sería de la siguiente manera:
POTE 1
Gremio, River, Boca, Atlético Nacional de Medellín, Peñarol, Santos, Corinthians y Cruzeiro
POTE 2
Independiente, Emelec, Estudiantes, Cerro Porteño, Palmeiras, Bolívar, Libertad de Paraguay y Universidad de Chile.
POTE 3
The Strongest, Colo Colo, Racing, Flamengo, Defensor Sporting, Alianza Lima, Real Garcilaso (Perú) y Santa Fé o Millonarios de Colombia.
POTE 4
Atlético Tucumán, Deportivo Lara (Venezuela), Delfín (Ecuador), Monagas (Venezuela) más los cuatro vencedores del reprechaje.
Según esta variante Estudiantes podría tener a un brasileño, Peñarol o Atl. Nacional como principal rival. Con cualquiera de ellos sería un encuentro de pura historia. En La Plata, todos quieren que sea Peñarol.

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El Pincha comprará el 50% de Giménez

ACUERDO INMINENTE
El Pincha comprará el 50% de Giménez
GASTÓN GIMÉNEZ
La dirigencia de Estudiantes está a punto de abrochar al primer refuerzo de la temporada. Se trata del volante Gastón Giménez, que llegará proveniente desde Godoy Cruz.
Según se pudo saber ayer, el Pincha le comprará el 50% de su ficha al club mendocino, por una cifra que no trascendió y luego el jugador firmará por tres años con la institución albirroja.
La llegada de Giménez será un buen regalo de Navidad para Lucas Bernardi, quien lo puso como una de sus prioridades de cara a reforzar el plantel para la segunda parte de la Superliga, la Copa libertadores y las primeras fases de la Copa Argentina. Luego se enfocarán en otros sectores de la cancha.
BOSELLI, POR AHORA, NO VUELVE
El delantero argentino Mauro Boselli, quien triunfa en el fútbol mexicano descartó su regreso a Estudiantes y a la Argentina en este mercado de pases y remarcó que tiene el objetivo personal de transformarse en el máximo goleador del León y que está a 30 goles de conseguirlo.
“Además tengo un contrato vigente por un año y medio más y me parece lógico intentar cumplirlo. Sigo en contacto con la gente de Estudiantes, soy parte de un chat con varios compañeros que tuve y hace poco la Bruja (Juan Sebastián Verón) me dijo que no espere hasta los 35 o 36 para volver”, agregó el atacante surgido en Boca.
Más adelante, Boselli puntualizó que “quiero cumplir ese objetivo lo antes posible y después pensar en el regreso. Recién tengo 32. De Boca y de Estudiantes guardo los mejores recuerdos. Boca me hizo debutar y Estudiantes me consolidó como jugador”.
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martes, 12 de diciembre de 2017

“A veces hay que sacar un poco el pie del acelerador y disfrutar más de lo que se tiene”


A siete años de la última conquista de Estudiantes y a 24 horas de que se cumpla un nuevo aniversario del Apertura 2006, el volante es el único jugador del actual plantel que estuvo en todas las vueltas olímpicas del siglo XXI. Llegó en 2005, cuando el escudo del club tenía ocho estrellas, y hoy ostenta orgulloso las once, sabiendo que fue parte de una etapa de gran crecimiento 
Este Estudiantes versión 2.0 tuvo en 2017 la conjunción de jugadores campeones. Pablo Lugüercio y Mariano Pavone volvieron a compartir un vestuario con Mariano Andújar, tal como había ocurrido en la primavera de 2006, cuando el Pincha volvió a ganar un título después de 23 años.
La Gata Fernández, a su vez, se reencontró con sus compañeros de aventuras en la Copa Libertadores 2009 (Andújar fue uno de ellos) y el Apertura 2010, como Leandro Desábato. A todos, sin embargo, los une un apellido en común: Braña. El Chapu es el único jugador del actual plantel que formó parte de todos los equipos que ganaron títulos en los últimos doce años y, por ende, es el más campeón dentro de los que todavía siguen en actividad. 
Desábato había sido cedido a préstamo con el Cholo Simeone, mientras que el Tanque Pavone y Lugüercio ya no estaban en el club cuando el equipo alcanzó la gloria en el Mineirao ante Cruzeiro. 
Andújar, en tanto, ya había dejado la institución cuando el 12 de diciembre de 2010 (hace siete años) se obtenía el último campeonato oficial de la historia. 
Ayer, a modo de balance por todo lo hecho a lo largo del año y sin dejar de repasar las conquistas del pasado, Rodrigo Braña, quien ante Boca recibió una camiseta por los 300 partidos con Estudiantes,  atendió a este diario y trazó metas y objetivos para 2018, año que no se animó a rotular como “el del retiro”, ya que todo dependerá de cómo se vaya sintiendo. 
—¿Cómo te encuentra el final de 2017?
—Siempre que termina un año se siente el desgaste de todo lo que se hizo: en este 2017 tuvimos el trajín de jugar tres copas y los partidos del campeonato. En lo personal, lo que me deja tranquilo es que, cuando volví al club, lo hice para serle útil al equipo. Por mi edad y por todo lo que se vio, creo que pude lograrlo. 
—El 7 de marzo vas a cumplir 39 años, pero no se te nota con ganas de retirarte…
—No me pongo una fecha. Mientras me sienta bien, voy a seguir compitiendo. Lo único que pienso a los 38 años es venir a entrenar y sentirme bien y útil para el equipo. Ahora no quiero pensar en lo que va a pasar después de que termine la Superliga, porque a lo mejor digo una cosa ahora y después termina pasando otra. Yo sé que no voy a jugar mucho más al fútbol, pero cada vez que se me pasa por la mente, me pongo un poco cabeza dura y quiero seguir. 
—¿Reconocés que los hinchas esperan que jugadores como vos, la Gata, el Chavo, Pavone o Andújar puedan llevar al equipo a ganar otro campeonato?
—La verdad es que no le doy tanta importancia a lo que pasó. Trato de venir a entrenar y dar lo mejor. Me gusta el presente, buscando dar lo mejor de mí hasta el final de mi carrera. Soy consciente de que en el club me quieren por lo que demostré siempre adentro de la cancha, nunca tuve un inconveniente ni un problema con nadie. Tengo claro que la Copa Libertadores es muy importante para este club, pero hay equipos muy poderosos. Estamos en un momento de transición. Hubo muchos jugadores que se tuvieron que vender. Si hoy tuviéramos a un Guido Carrillo o a un Joaquín Correa, podríamos pensar en ganar la Copa. La idea es armar en el mercado un buen plantel y aprovechar el tiempo que ganamos en estos dos meses con (Lucas) Bernardi para asentarlo.
—A siete años del último título, ¿qué significa Estudiantes para vos?
—Acá jugué nueve años y, si te ponés a pensar, no hay muchos casos de jugadores que se hayan quedado tanto tiempo en un club en el que no se formaron o surgieron de las Inferiores. Tuve la posibilidad de ir a otros clubes, pero siempre opté por tener regularidad antes de estar pasando por muchos clubes y no jugar tan seguido como lo hago acá o en Quilmes, que siempre me demostraron que me quieren. Este club me dio un montón y yo siempre retribuí quedándome acá cuando me vinieron a buscar para irme a otro lado. 
—¿En qué se diferenciaron el equipo del Cholo y el de Sabella?
—El del Cholo era más dinámico y el de Sabella era más pensante. Con Alejandro nos tocó jugar mucho tiempo sin un “9” de área. Estaban Leandro González y la Gata. A la falta de gol la compensamos con los tantos que marcaban Gabriel Mercado y Marcos Rojo, quienes pasaban siempre al ataque y se sumaban como dos atacantes más. Con el Cholo, el equipo era más vertiginoso y nosotros éramos más pibes. Lo teníamos a (José) Sosa y al Tanque (Pavone), que estaba en el mejor momento, al igual que la Bruja (Verón).
—¿Quién te marcó más: Sabella o Simeone?
—Los dos. Con el Cholo conseguimos un torneo heroico. Veníamos de atrás contra Boca, pero lo alcanzamos, ganamos la final y dimos la vuelta. Creo que con él tuvimos un quiebre en los entrenamientos. Alejandro, por su parte, es un docente. Nos enseñó muchas cosas que cada uno, con sus defectos y virtudes, trató de asimilar lo mejor posible. Como persona se hizo querer muchísimo en el grupo y valoraba mucho al jugador. Estaba en detalles del día a día y se interesaba en cómo estábamos en la parte personal. Te preguntaba siempre cómo estaba tu señora o cómo estaban tus hijos. No quiero decir que el Cholo no lo hacía, pero era otra cosa. Él pensaba en la competencia siempre. En algunas cosas me quedo con Simeone y en otras, con Sabella. 
Alejandro siempre pensó en todos los detalles para no dejar al jugador expuesto, incluso cuando me tocó ir a la Selección con él. 
—¿Te acordás lo que hiciste el día después de salir campeón en 2006 y en 2010?
—Sí, me acuerdo, pero ninguno fue tan impactante como el día después de ganar la Libertadores 2009. 
—¿Por la magnitud de lo que habían logrado?
—Claro, pero además porque fue como seguir de largo. Ganamos, viajamos y, cuando llegamos a la Argentina, tardamos como diez horas desde Ezeiza a Plaza Moreno por la gran cantidad de gente que había en el camino. Ahí me di cuenta de que todo el país estaba con nosotros, porque cuando pasamos por el peaje los mismos operarios, que difícilmente fueran de Estudiantes, también nos saludaban. 
—Habías estado contra Inter en la final de la Sudamericana 2008, ¿pensaste que se escapaba esa Libertadores?
—Ese Cruzeiro tenía un equipazo. En la fase de grupos, cuando todavía el técnico era (Leonardo) Astrada, nos había ganado 3 a 0 en Belo Horizonte. Cuando nos tocó empatar la primera final en La Plata en el fondo pensaba que estábamos sonados y que era casi imposible ganar allá.
—Y ahí afloró el equipo y la estrategia de Sabella…
—Yo creo que para Alejandro fue más sufrido enfrentar a Cruzeiro, porque era un equipo brasileño, que al Barcelona. Para mí sufrió más las finales contra Cruzeiro que haber perdido la final del mundo con Barcelona. Tengo la jugada de Cléber en el último minuto de aquel partido en la cabeza. Cuando vi que la pelota se fue afuera, entendí que íbamos a ser campeones. 
—¿Qué fue de aquel Braña que llegó en 2005 a jugar de “8” al lado de Adrián Bastía y Rodrigo Meléndez?
—Uh, recuerdo que además de esos jugadores también estaba Pelusita Cardozo, que le terminó ganando el puesto al chileno Meléndez, quien  cuando vino (Jorge) Burruchaga no jugó tanto y se terminó yendo. En ese mediocampo el único lírico era(Marcelo) Carrusca y Sosita se lucía arriba con el Tanque. Desde ese momento siempre hubo muy buen compañerismo. 
—¿Cuál es el deseo o meta para 2018?
—Será un semestre muy importante. Vamos a tratar de hacer un buen papel y atravesar la Libertadores con dignidad, pero sabemos que son competencias traicioneras. A veces hacés una buena fase de grupos y te vas eliminado en octavos. O tal vez te cuesta en la fase de grupos y te hacés fuerte después. 
—¿Cómo imaginás tu vuelta a 1 y 57?
—Como un sueño, porque va a ser una cancha nueva. Ese lugar tiene mucha historia. La gente está esperando eso y se cansó de ir a jugar a un lado o a otro;  quiere la identidad con el club en 1. Por eso, mi deseo para el año que viene es disfrutar. A veces hay que sacar un poco el pie del acelerador y disfrutar más de lo que se tiene. Hay instituciones que están muy mal al lado nuestro. El resultado siempre lo queremos todos. Pero se vienen seis meses en los cuales la gente va a tener que disfrutar. 

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Desábato seguirá jugando hasta que Estudiantes siga con vida en la Copa Libertadores 2018

ADELANTO DE LA ENTREVISTA EXCLUSIVA QUE EL DEFENSOR LE DIO A ESTE MEDIO
El capitán reveló que jugará hasta el 30 de junio, pero si el equipo avanza en la Copa renovará hasta que se termine esa competencia

Desábato seguirá jugando hasta que Estudiantes siga con vida en la Copa Libertadores 2018

Leandro Desábato contó que se siente bien y que no perdió las ganas de entrenarse diariamente

El plantel de Estudiantes ya está de vacaciones pero las noticias no se detienen nunca. En ese sentido, en las últimas horas Leandro Desábato confirmó que seguirá vinculado al Club por lo menos hasta el 30 de junio de 2018, fecha en la que expira su contrato como profesional.
El capitán le concedió un extenso reportaje a este medio para trazar un balance a fondo de lo que fue 2017 y durante el mismo, que se podrá leer en los próximos días en estas páginas, confirmó que va a respetar su contrato sobre todo después de las últimas actuaciones, que lo tuvieron como uno de los jugadores más regulares del equipo.
Durante la charla fue más allá y anticipó que en caso de que el equipo se clasifique a los octavos o cuartos de final, que se jugarán luego del Mundial de Rusia 2018, “renovaré para estar con el grupo hasta el final de esta competencia, en caso que me lo pidan”.
“Hasta junio, o como máximo hasta octubre voy a seguir jugando”
Desábato es el jugador con mayor cantidad de partidos internacionales con la camiseta de Estudiantes. Y en la edición 2018 alcanzará marcas que lo dejarán entre los mejores del continente.
De todos modos confirmó que “hay muchas chances que sea la última pretemporada. Soy un jugador que se entrena todos los días, no me gusta esquivar nada, ni un día y el cuerpo lo sufre. Quiero dejar la actividad de la misma manera que la empecé, dejando todo”.
“Si no es en junio será en octubre o noviembre, ojalá, pero no voy a seguir mucho más, ya está decidido”, continuó el capitán albirrojo, que en marzo cumplirá 39 años.
“Igual es muy difícil aventurar a esta edad, porque una lesión te puede dejar afuera de todo”, cerró un fragmento de esta jugosa nota que en los próximos días podrán disfrutar todos los hinchas de Estudiantes.
LA COPA DE LOS CAMPEONES
La Libertadores 2018 comenzará en enero próximo y su final tiene fecha de disputa en noviembre. Estudiantes será uno de los 32 equipos que jugará la fase de grupos. La particularidad es que tendrá a la gran mayoría de equipos campeones.
Los 47 que ya están clasificados Boca, River, Atlético Tucumán, Estudiantes, Racing, Banfield (Argentina); The Strongest, Bolívar, Oriente Petrolero y Wiltersman (Bolivia); Gremio, Corinthians, Cruzeiro, Palmeiras, Santos, Flamengo, Vasco Da Gama y Chapecoense (Brasil); Universidad de Chile, Colo-Colo, Santiago Wanderers, Concepción o U. Española (Chile); Atlético Nacional, Millonarios, Santa Fe, Junior (Colombia); Delfín, Emelec, Independiente del Valle, Macará (Ecuador); Cerro Porteño, Libertad, Guaraní, Olimpia (Paraguay); Alianza Lima, Real Garcilaso, Melgar, Universitario (Perú); Peñarol, Defensor Sporting, Nacional, Montevideo Wanderers (Uruguay); Monagas, Deportivo Lara, Carabobo y Deportivo Táchira (Venezuela). Falta sumar a Independiente o Atlético Mineiro (si sale campeón Flamengo de la Copa Sudamericana).

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En el final del semestre se armó de atrás para adelante, pero le faltó contundencia

ESTUDIANTES CERRÓ UN SEMESTRE OPACO PERO MEJOR CON RESPECTO A CÓMO LO HABÍA COMENZADO
El Pincha encontró en el final del año cierta solidez defensiva en contraposición con una falta de contundencia que ya preocupa. Pudo mantener su arco en cero en tres partidos, pero hizo tres goles en seis fechas

Por MARTÍN CABRERA
mcabrera@eldia.com

Gómez, una de las gratas apariciones en primera de Estudiantes

Se acabó el año para Estudiantes, un año intenso, largo, con viajes y lleno de matices desde lo futbolístico, que lo tuvo participando en la Copa Libertadores, en la Sudamericana y en los dos torneos locales. Buen primer tramo, no así el segundo. Ese corte será el tema de análisis en esta nota.
El equipo sufrió como nadie la falta de una pretemporada. Para colmo, luego de la exigente primera parte del año el plantel se desmembró: Augusto Solari, Lucas Viatri, Juan Ignacio Cavallaro, Javier Toledo, Santiago Ascacibar, Juan Foyth y otros jugadores se marcharon del Club. Llegaron otros tantos más un técnico nuevo, Gustavo Matosas... No fue buena la combinación porque todos fallaron. Y los resultados no acompañaron.


Carlo Lattanzio: El extremo izquierdo juvenil categoría ‘97 fue el mejor refuerzo del semestre. Es un jugador interesante para el año que viene
El equipo nunca tuvo un juego sostenido en las doce fechas de la Superliga, pero tampoco en las dos fases que jugó en la Copa Sudamericana. Fue un equipo por momentos largo, previsible, con fragilidades defensivas y con enormes problemas en el retroceso. Fue un equipo, por momentos, sin identidad.
Por eso se fue Matosas, con más pena que gloria (una victoria, un empate y una derrota en la Superliga y dos triunfos e igual cantidad de caídas en la Sudamericana) y llegó Lucas Bernardi, que mejoró notoriamente a Estudiantes en las ocho fechas que lo dirigió, con cuatro victorias, un empate y tres derrotas.


Gastón Giménez: Es la principal opción de la secretaría técnica. Godoy Cruz lo quiere negociar. Antes de Navidad sería el primer refuerzo
Lo más significativo fue el orden táctico. El equipo se empezó a rearmar de atrás para adelante, ya que sufría una barbaridad los desacoples defensivos y el juego de contra de sus rivales, al punto que hasta el propio capitán Leandro Desábato perdió su lugar.
Con el correr del tiempo quedó en claro que el orden actual le dio estabilidad a la defensa. Volvió el Chavo, siguió Jonatan Schunke y hasta se dio el lujo de jugar con un central de marcador izquierdo. El problema no eran los nombres sino la disposición. Mariano Andújar mantuvo la valla invicta tres partidos y el equipo recibió apenas cuatro goles en seis fechas. Después de mucho tiempo Estudiantes se volvió un equipo complejo para marcarle goles.


Mauricio Cuero: El colombiano es un jugador que interesa pero con el correr de los días fue perdiendo fuerza. Hoy existen algunas dudas
La derrota contra Tigre marcó un quiebre: pegó duro puertas adentro, por la forma y por el nivel mostrado. Luego de esa tarde, Gastón Fernández, Juan Otero, Sebastián Dubarbier y Marco Borgnino no volvieron a jugar. Adentro los pibes: Iván Gómez, Carlo Lattanzio y Matías Ruiz Díaz. Los tres, con matices, se ganaron la oportunidad de seguir siendo tenidos en cuenta y le dieron un mensaje a la dirigencia que a veces los mejores refuerzos no están en las agendas de los representantes sino en las propias divisiones menores.
Pero está claro que Estudiantes no puede afrontar un 2018 con Libertadores, torneo y Copa Argentina sólo con juveniles. Deberá salir otra vez al mercado de pases, pero ahora con la obligación de no volver a equivocarse. Desde la dirigencia se anunció cuatro o cinco refuerzos, en lo posible de jerarquía.


Christian Alemán: El volante ecuatoriano es muy probable que no siga en Estudiantes, aunque su préstamo se termina dentro de seis meses
Algunos nombres salieron a la luz, como el extremo derecho Mauricio Cuero, colombiano en el Tijuana de México. Y los volantes ofensivos Gastón Giménez (Godoy Cruz) y Sebastián Rodríguez (Nacional). Y también un delantero de área. Sólo el tiempo tendrá la confirmación de los nombres, pero está claro que hoy por hoy los cañones están puestos en ofensiva.
Porque lo concreto es que Estudiantes mejoró de atrás para adelante pero le faltó pintura para terminar el trabajo. Sólido atrás, sí, pero inofensivo en el área de enfrente. El gran déficit en la parte final del año fue el gol.
Estudiantes hizo tan solo tres goles en los últimos seis partidos. Le marcó a Argentinos Juniors gracias a un cabezazo de Jonatan Schunke tras un centro desde la derecha (una de las pocas veces que un jugador ganó en el área de enfrente), a Atlético Tucumán con un remate desde media distancia de Bautista Cejas que se desvió en el camino y tras una buena jugada por la izquierda que acabó con el gol de Lucas Melano a Talleres, en Córdoba.
Le costó una barbaridad encontrar una fórmula eficiente. La imagen de Mariano Pavone mostrando la suerte de Boca cuando su remate había pegado en el palo y en segunda instancia contenido por Rossi es real, pero también hay una falencia propia del equipo. Ese el punto a mejorar.

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Gómez, Lattanzio y Ruiz Díaz se hicieron grandes en el equipo

Los tres juveniles del Pincha se terminaron afianzando en la primera marginando a jugadores de importante trayectoria y referentes. 
Cada uno de ellos se convirtieron en piezas clave para Lucas Bernardi teniendo en cuenta el armado del equipo. Respondieron dentro de la cancha y el DT les devolvió la confianza manteniéndolos
Iván Gómez fue el primero en afianzarse. A sus 20 años ingresó en lugar del lesionado Rodrigo Braña y nunca más salió. Cuando el Chapu volvió quien quedó relegado a manos del juvenil fue Israel Damonte.



Luego llegó el turno para Carlo Lattanzio, quien también tiene 20 años al igual que Gómez, pero a diferencia del volante, ingresó en la delantera por una decisión táctica y dejó afuera, nada más ni nada menos, que a Gastón Fernández.



Por último, está el caso de Matías Ruiz Díaz que con 21 años tuvo su debut absoluto en la primera división, pero lo hizo de una manera particular ya que siendo lateral zurdo se viene desenvolviendo como volante por la derecha.


 
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