jueves, 4 de octubre de 2012

“Doctora, ¿cuándo puedo hacer abdominales?”


LA NOTABLE RECUPERACION DE LOS GALLETTI

Silvia Galletti contó que su hijo evoluciona en forma “increíble”. Tanto él como su papá dejarán hoy la terapia intensiva

La familia Galletti está viviendo un sueño, que fue pesadilla hace un tiempo, pero que ahora lo disfruta minuto a minuto. Atrás quedaron los momentos de angustia e incertidumbre cuando se conoció la (mala) noticia de la enfermedad renal de Luciano. También la tensión durante la larga operación a la que se tuvieron que someter padre e hijo. Hoy, el entorno familiar se emociona con la evolución de ambos pacientes y se llena de orgullo ante las incontables muestras de afecto que recibió en su casa, en el sanatorio y en sus teléfonos celulares.

“Acabo de verlos. Están maravillosamente bien. Los médicos no pueden creer cómo han evolucionado. La recuperación es increíble. Ni siquiera los que éramos optimistas pensábamos en algo así” , cuenta Silvia Galletti, conmovida, desde el Instituto de Nefrología de Buenos Aires, en el corazón del barrio porteño de Palermo.

“Fue increíble la operación. A tal punto que nos contó el doctor que antes de cerrarle el abdomen el riñón de Luciano comenzó a funcionar de inmediato” , sigue con su relato y resalta que el órgano donado por su marido estaba en perfectas condiciones, aunque era “algo grande” para el “cuerpito menudo” de su hijo.

La mamá del Huesito y esposa del Tano no deja de agradecer a Dios en un largo diálogo con este medio, en el que repasa la epopeya de sus amores . “No puedo creer que sólo hayan pasado 24 horas de la operación y que los dos estén tan bien. Ayer (por el martes) ya habían salido del quirófano muy lúcidos, hoy (por ayer), sorprendentemente están para bajarse de la cama”, confiesa, risueña y con el desahogo de saber que la recuperación de ambos marcha viento en popa.

Es tan buena la evolución que Rubén Horacio dejará la terapia intensiva hoy al mediodía. Y en un 99% también lo hará su hijo. “Lucianito todavía no lo sabe, porque los médicos no quieren ilusionarlo. Pero es tan grande la fuerza y la unión que han generado padre e hijo que no quieren separarlos justo ahora” , continúa Silvia, una de las pocas personas que pudo verlos. Sólo ella, su hijo Emiliano y Soledad Menduiña, la esposa del Huesito, son los tres autorizados para entrar a la terapia intensiva.

De acuerdo a la buena evolución que están mostrando los pacientes, los doctores Luis Mainetti, Olga Guardia y Guillermo Hilchenbach anticiparon que tal vez se adelanten los tiempos de alta domiciliaria. El Tano volverá a La Plata el próximo sábado y su hijo, con probabilidad, lo hará a principios de la próxima semana, ya que todavía necesita fortalecer la zona y sumar inmunidad.

“A mi esposo ya le sacaron todos los cables y la sonda que tenía. Ya camina y charla con todos en terapia” , describe y habla de su hijo: “Luciano todavía está más conectado, pero ya se sienta y habla un poco, porque no puede esforzarse demasiado”.

Para dar una visión más cercana a la positiva evolución de padre e hijo, Silvia cuenta una anécdota de ayer al mediodía, cuando los médicos realizaron los controles habituales: “Doctora, ¿cuándo puedo volver a hacer abdominales?”.

“DECILE QUE LO AMO”

Galletti madre no puede retener las lágrimas. Habla de la operación y llora. Pero se emociona todavía más cuando repasa la muestra de amor de su familia. “Cuando subimos a terapia los médicos nos pidieron por favor que no los tocáramos, porque hay riesgo de que se contagien alguna enfermedad, sobre todo Luciano, que está totalmente inmunodeprimido” , habla la mujer. Y se vuelve a quebrar cuando recuerda las palabras de su esposo, a minutos de terminar el trasplante: “Decile a Luciano que lo amo”.

Rubén Horacio Galletti le donó un riñón a su hijo para que pueda recuperar su vida normal, luego de enterarse hace dos años de su insuficiencia renal. Y, de paso, para que no pierda la ilusión de volver a jugar al fútbol. Por eso, el martes en el Instituto de Nefrología de Buenos Aires, se sometieron a una operación que conmovió a todo el país. Y que por suerte, terminó de la mejor manera para ambos.

“Rubén me abrazó y me dijo que estaba todo bien. Entonces me acerqué a la cama de mi hijo y se lo conté al oído. Y me dijo, ‘decile a papá que yo también”, aporta la madre desde la puerta del sanatorio.

Los momentos emotivos se multiplican en la familia. Los 30 minutos de la terapia (13 a 13:30) no alcanzan para decirse muchas cosas. Ni siquiera para que Soledad le cuente a Luciano las cosas que dicen sus hijas Martina, Paulina y Julieta, que por orden médica no pudieron visitar a su papá todavía.

“Es otro chico. Juro que le cambió hasta la cara. Lo veía y me parecía mentira. Es un ángel y mi marido, como dijo el Dr. Mainetti, es un león” , cerró Silvia Galletti, con la seguridad de haber formado una muy linda familia. Eso que todavía falta lo mejor...

Emiliano Galletti

“Ahora estamos más relajados, nos sacamos un peso de encima porque pasamos por una situación difícil y la espera te llena de ansiedad. Por suerte Luciano está de buen humor”

www.eldia.com.ar

No hay comentarios: