jueves, 13 de junio de 2013

REFLEXIONES SOBRE OTRA MUERTE ABSURDA

Daniel Ridner (Izquierda) con el Intendente Bruera


REFLEXIONES SOBRE OTRA MUERTE ABSURDA
 
Como en todos los partidos que jugamos de local, recibo  a los directivos de los clubes que nos visitan tratando de solucionar cualquier inconveniente que  pueda ocasionarse durante su permanencia en el estadio. Ahora paso a explicar lo vivido este lunes 10 de junio en el partido suspendido. Al escuchar los primeros tiros me dirijo al palco visitante para consultar con el Presidente de Lanús en que podíamos colaborar, mientras camino para dar toda la vuelta al estadio por el 5to piso (zona de palcos) veo una ambulancia salir con un herido y  manchas de sangre en el piso y seguía sintiendo estruendos. Terminado el primer tiempo acompaño a los directivos visitantes al vestuario del árbitro porque querían consultar si el partido iba a continuar. La muerte del simpatizante todavía no estaba confirmada,  ahora viene mi reflexión y mi pena.
Después de 27 años en el club, observé infinidad de peleas, lesiones, algunas muertes y en una nota que publiqué en el año 2002 sobre la muerte del “rusito” Garibaldi  pedía una reflexión de todos y cuando digo todos, me refiero a los hinchas, simpatizantes, socios, directivos, árbitros, periodistas, autoridades policiales y quienes tienen la responsabilidad de brindar un espectáculo deportivo para disfrutar en familia. Y lamentablemente todo sigue igual, siguen los muertos… y me pregunto quién será el próximo. Vale un partido de fútbol una vida y ojo que no detallo las causas de estas muertes, explico mi dolor ante la pérdida de una persona a quien lo espera su familia de regreso, puede ser un chico  o un adolescente o un padre o madre que fueron a la cancha a disfrutar y apoyar a su equipo y no regresan nunca más a su hogar, se destruye una familia, se quedan sin padres los chicos, quedan sin el hijo sus padres y continuará la estadística de las muertes absurdas. Quien consolará  a la madre que le matan a su hijo  y que no recibirá nunca más el beso, la caricia de ese hijo cuando se despidió para ir a ver a su equipo? Quien acompañará a los chicos que no tendrán más la presencia de su padre durante su vida? Palabras solo palabras, promesas y todo sigue igual.
La sociedad está enferma de gravedad y no puede curarse sola. Disculpen estas palabras que solo reflejan mi angustia por otra muerte absurda.
 
 Daniel Ridner
AGRUPACIÓN APERTURA PINCHARRATA MDP

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