JORGE LUNA SEMBRO LA PRINCIPAL CUOTA DE ENTUSIASMO
Generó
más situaciones de gol que Boca, pero atrás se equivocó de modo
grosero. Corregir a Rulli se torna una obligación impostergable

ESTUDIANTES AUN DEBERA MEJORAR MUCHO
PARA LLEGAR A SER EL EQUIPO QUE SE PRETENDE
PARA INICIAR EL CAMPEONATO DE LA AFA
OPINION
Por MARTIN MENDINUETA
Por MARTIN MENDINUETA
Nada
ha cambiado demasiado. Falta bastante para ver en acción a un
Estudiantes muy mejorado respecto al torneo anterior. Por ahora, sigue
parecido al del último semestre; pulcro en el trato de la pelota y
todavía carente de ese poder de fuego que necesita cualquier equipo para
sentirse importante.
Sin perder de vista que faltaron
hombres de mucho peso, como Verón, Desábato, Duvan Zapata (o el
centrodelantero que lo reemplace) y Marcos Angeleri, la presentación
igual dejó aspectos preocupantes. La defensa como bloque no estuvo
sólida (nadie marcó a Sánchez Miño en el tiro de equina que derivó en el
gol de Burdisso) e hicieron ruido las fallas de Rulli. El arquero
titular, nadie discute el lugar que supo ganarse desde su debut en
primera, deberá repasar con tono autocrítico severo la decisión que tomó
previa al segundo gol de Boca. A Gerónimo le está faltando encontrar un
punto de equilibrio entre sus excelentes recursos técnicos y la
abrumadora confianza que gobierna a cada una de sus intervenciones.
¡Que
Rulli no tenga miedo está bárbaro!. Que le pese nada la responsabilidad
del puesto que ocupa, es buenísimo. Que confíe en sus cualidades, le
augura un futuro exitoso, pero debe seguir aprendiendo. La sobriedad
también suma prestigio para un arquero. Hacer “la más fácil”, resolver
con simpleza y practicidad no le restará elogios y, aquí lo más valioso,
le evitará horribles dolores de cabeza. Si él hubiera asegurado aquella
pelota aérea con ambas manos, no estaríamos debatiendo si Sánchez Miño
tocó o no de manera intencional el balón con su antebrazo izquierdo
antes de convertir.
Tutelar el crecimiento y la evolución
profesional de este muy buen arquero constituye un deber básico del
cuerpo técnico. Rulli seguirá cometiendo errores en su carrera, nadie
está exento de eso, aunque será sano para él que empiece a regular
temprano los excesos de confianza.
DE ROMAN A LUNA
Estudiantes
pide a gritos un conductor. Busca y no encuentra. En una floja
producción de Leonardo Jara, Román Martínez tuvo cuatro o cinco
apariciones que lo pintaron de cuerpo entero. Tiene talento, lastima con
frenos y enganches, es lúcido cuando pisa el área rival y realiza
habilitaciones muy precisas... ¿Y entonces? ¿Qué se le reclama? Que su
talento aparece poco, de vez en cuando, que las intermitencias dañan su
imagen y que después de un interesante primer tiempo, se haya apagado
tanto en el complemento.
Cuando se hizo menos visible el
aporte de Martínez, apareció Jorge Luna, el refuerzo que acaparó los
mejores aplausos. La gente se fue entusiasmada hablando de sus
condiciones. Estacionado sobre la izquierda, tanto se hizo notar que sus
compañeros empezaron a buscarlo en forma permanente. Pícaro en la
gambeta, sutil en el juego corto y con buen remate desde la media
distancia, el amigo de Riquelme se esmeró y consiguió la calificación
más alta del amistoso.
Queda como tarea pendiente para
Pellegrino lograr que Román (el de Estudiantes) y el recién llegado
crezcan alternando roles protagónicos en la creación de juego asociado.
Luna jugó mejor que el tucumano Correa y pareciera tener muchas
posibilidades de quedarse con la posición de mediocampista ofensivo
izquierdo una vez que comience el torneo.
En plena etapa
preparatoria, cuando todavía no se sabe quiénes más llegarán como
refuerzos, y mucho menos de qué manera los ensamblará el director
técnico, se vio con nitidez que Estudiantes está a mitad de camino entre
el que fue en el campeonato pasado y el que aspíra a ser en el próximo.
Sin
un líder en el campo, se lo notó “tibio”, incompleto y poco seductor.
Todavía tiene tiempo para ponerse a punto. Será vital que lo aproveche
para trabajar sobre las falencias que fueron fáciles de advertir.
Laverni, el árbitro en el Gasómetro
Se
definió ayer que Saúl Laverni será el árbitro del partido que pasado
mañana jugarán San Lorenzo y Estudiantes, por la segunda fecha del
torneo triangular de invierno.
Lo que no está confirmado es si
Mauricio Pellegrino, que fuera expulsado por Diego Ceballos en el
partido contra Boca, podrá estar sentado en el banco de los suplentes o
bien tendrá que pugnar una fecha de suspensión como cada partido
oficial.
LAS ENTRADAS, PASADO MAÑANA
Otro
tema que se resolvió anoche en la sede es la venta de entradas. Como se
sabe, los simpatizantes de Estudiantes podrán estar presentes en el
Gasómetro, y la dirigencia le puso día y horario: será el mismo jueves
de 11 a 18 en las boeleterías del viejo estadio
Se calcula que no habrá problema para con los tickets, ya que no existen restricciones de parte de los organismos de seguridad.
www.eldia.com.ar
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