Estudiantes no fue brillante, pero le ganó merecidamente 3-1 al Cervecero para seguir siendo puntero. Carrillo, goleador y figura

VENGA ESE ABRAZO. AUZQUI, RODRIGUEZ,
JARA, GIL ROMERO Y SILVA FESTEJAN EL SEGUNDO GOL
COMENTARIO
Por MARTIN CABRERA
Por MARTIN CABRERA
Sexto
triunfo, 24 puntos, líder del torneo a falta de seis fechas, goleador
del campeonato (Guido Carrillo), equipo con menor cantidad de derrotas,
primera vez que gana por dos goles de diferencia, 51 unidades en la
general y media clasificación a la copa Sudamericana... Muchos aspectos
positivos para resaltar en Estudiantes, luego de su merecido triunfo 3-1
sobre Quilmes en el Centenario, que le permite ver desde lo más alto el
final de la carrera.
El Pincha se llevó los tres puntos de la
cancha de Quilmes por ser astuto y no desaprovechar los regalos que
tuvo. No dudó ni un segundo en aceptar lo que le dio el Cervecero, para
volver a ganar y encaminarse a un final con toda la expectativa e
ilusión a cuestas.
De todos modos, a pesar de volver a convertir
tres goles como visitante, no fue un gran partido del Pincha. Es verdad
que mejoró en ofensiva y mandó al fondo de la red la mayoría de las
oportunidades que tuvo, pero Quilmes, un rival pobrísimo, lo complicó
con poco y nada. Incluso pudo ser todavía más incierto el final si
Fernando Telechea no marraba el penal a los 33 minutos del segundo
tiempo. Le faltó tenencia y conducción de la pelota.
No se
discute el triunfo. Para nada. Sólo se destaca que un equipo que
pretende llegar al final del torneo en zona de éxito no puede permitirse
que rivales como el de ayer lo lastimen. Por la banda izquierda (el
tándem Silva-Rodríguez) la pasó mal y también tuvo sus desacoples en las
espaldas de Carlos Auzqui. Por eso, las figuras fueron su goleador,
Guido Carrillo, y su arquero, el cada vez más grande Gerónimo Rulli.
En
los primeros minutos del primer tiempo se vio la mejor fotografía del
partido: Estudiantes intentando llegar con pelota dominada al área y un
rival peleado a muerte con la redonda. Después de unas insinuaciones, a
los 19 minutos, Carrillo durmió a Cristian Lema y a Silvio Dulcich (tuvo
una tarde nefasta) para conectar con el botín derecho el centro de
Franco Jara.
LEVANTATE Y ANDA
Pero
como le ocurre muchas veces, el 1-0 no lo potenció. Todo lo contrario. A
los empujones, con pelotazos frontales y mucho entusiasmo por las
bandas, el Cervecero empezó a llegar. Una la pudo sacar Jonathan Silva
en la línea, pero en la segunda Telechea la mandó a guardar luego de una
buena combinación con Diz.
Iban 31 minutos y el partido parecía
darse vuelta. Desconcierto albirrojo. En una pelota parada, Leo Jara la
juega al medio para Silva, que con potente zurdazo (previo rebote en
Lema) se estrella en el caño izquierdo de Dulcich, que luego la termina
de empujar con su espalda.
Con el 2-1 en su favor y con los
cambios que intentó darle Caruso Lombardi a su equipo, llegó un blooper
entre Wilfredo Olivera y el arquero. Dudaron ambos y Franco Jara, que ya
había perdido pelota y posición, se recuperó y le cedió el gol a
Carrillo, que como un turista en marzo gozaba en soledad dentro del área
como una playa para empujarla y sellar el triunfo.
Lo pudo
terminar de liquidar Estudiantes de contra (Franco Jara corrió 40 metros
y se le robaron de atrás), pero también pudo descontar el local con una
serie de cabezazos tras centros desde la derecha. Hasta que Ernesto
Goñi, tal vez confundiendo su camiseta, cometió un infantil penal que
revivió al Cervecero. Lo revivió dos minutos, lo que duró la sanción de
la ejecución, porque Fernando Telechea le pegó fuerte al medio para que
des destaque Rulli.
No tuvo más resto Quilmes y no pudo
liquidarlo Estudiantes. Fue triunfo 3-1 para el equipo de Mauricio
Pellegrino, que sigue en lo más alto, que ya superó sus mejores
registros de los últimos campeonatos y que se prepara con la ilusión por
las nubes para el sprint final de una carrera que lo tiene adelante y
con algunos guiños, positivos.
www.eldia.com.ar

No hay comentarios:
Publicar un comentario