SE RETIRA EL EMBLEMA DE LA ERA MODERNA DE ESTUDIANTES
Verón le dijo chau a su gente con un triunfo resonante: el Pincha quedó puntero. En un video dijo: “No es una despedida”. Una jornada llena de emociones
CRONICA Por MARTIN CABRERA
Sobraron
las emociones en el partido que ayer Estudiantes le ganó a San Lorenzo
por 3-0. No sólo porque el equipo jugó muy bien y pasó por arriba a su
rival, para quedar unas horas en lo más alto del campeonato. Sino porque
los tres puntos, la actuación y el imponente marco fueron el mejor
regalo para la despedida de Juan Sebastián Verón de su gente, esa que
ayer lo lloró con una mezcla de alegría y tristeza.
“Se retira el
jugador, nace la leyenda”, decía una gran bandera blanca con letras
rojas que distintas filiales y agrupaciones colocaron en el pasillo 32,
justo frente a la platea oficial. Fue una de las tantísimas muestras de
cariño de la gente, como la gran bandera blanca con su imagen
(levantando la copa Libertadores) que el grupo Los Leales desplegó para
recibir al equipo.
Su último partido fue, tal vez, más importante
que el partido mismo. Como habrá sido de importante que en el final,
cuando desde los cuatro costados de la cancha la gente agotaba su
garganta al grito de “muchas gracias Brujita…”, el propio jugador dijo
que no cambiaba todos sus títulos por ganar éste. “Es que ya los cambié
hace unos años cuando nos quedamos con la Libertadores”, bromeó.
Verón
sabe que nada, ni siquiera un campeonato, podrá quitarle el orgullo de
ser y pertenecer a la familia de Estudiantes. Y por eso disfrutó de su
momento como pocas veces. Feliz, sonriente, distendido, locuaz. Tuvo la
tarde que soñó, que podrá ser mejor todavía si los resultados de hoy
ayudan a Estudiantes y, volviendo a ganar la próxima semana, hasta pueda
dar la vuelta en Victoria. Pero su cabeza parece estar más allá de esta
coyuntura. Le está diciendo adiós definitivo al fútbol profesional y la
película dentro de su cabeza le muestra todas las alegrías conseguidas.
Y no es poco.
“Esta no es una despedida, es una etapa que
finaliza. Siempre voy a estar con ustedes”. Con esas palabras, mediante
un video que se proyectó no bien terminó el partido (que otra vez, como
en su primera despedida se escuchó muy mal), dijo algunas cosas. Entre
otras, le agradeció a los hinchas y remarcó lo feliz que se sintió en
esta estadía. “En una palabra quiero resumir lo que siento: gracias, por
ser parte de mi vida, por darme tanto, por acompañarme en las buenas y
en las malas y por darme la fortaleza para seguir adelante”.
Y
en el final dejó la puerta abierta para un posible desembarco
dirigencial: “Juntos edificamos un club campeón, ahora tenemos que
construir un club entero”.
UN PARTIDO DE EXHIBICION
Fue
el primero en saltar a la cancha para el precalentamiento, y el primero
en aparecer con la camiseta oficial. Con la cinta celeste de capitán,
que usó por ser su último partido en La Plata, asomó su pelada para el
primero de los muchos gritos de la jornada.
Luego, en los 75
minutos que jugó, se tomó licencias poco vistas en su carrera, como
hacer tacos y firuletes con la pelota en la mitad de cancha, jugadas que
luego el equipo las terminó sufriendo, porque generaron contragolpes
que San Lorenzo pudo haber capitalizado. Pero era su noche, una noche
muy especial que la disfrutó de la mejor manera: con un triunfo
resonante que dejó a Estudiantes como único puntero del torneo, a falta
de una fecha y media.
Dejó la cancha a los 31 minutos del segundo
tiempo, cuando Israel Damonte entró en su lugar. El reloj marcaba las
18:37 y hasta el techo del estadio tembló con el rugido exterior. Hubo
abrazos con el cuerpo técnico y con los suplentes. Y, sentado, esperó el
final del partido.
Luego se metió a la cancha otra vez para
saludar a sus compañeros, que lo esperaron durante varios minutos, los
que tardó en acercarse hasta cada rincón del estadio para saludar a la
gente.
Otra vez, como aquella vez contra Olimpo, estuvo rodeado de fotógrafos y curiosos y muy poco se pudo ver desde las tribunas.
UN DIA ESCRITO A SU MEDIDA
A
sabiendas de lo importante que iba a ser la jornada de ayer, Verón
reunió el viernes a todo el plantel en la concentración de City Bell
para hablarles a todos los jugadores, en especial a los más pibes. Junto
al Chavo Desábato, otro gran referente de este equipo, les dijo que de
ninguna manera el entorno podía distraerlos, pero también les agradeció
por el último año que habían vivido. Fue, en alguna medida, un momento
emotivo que, por lo visto luego en la cancha, sus compañeros supieron
capitalizarlo en su favor: jugaron con enorme grandeza para reducir a la
nada a un rival como San Lorenzo.
En la llegada del micro al
estadio gran cantidad de fanáticos acompañó con cánticos y banderas.
Faltaba más de una hora y media y la despedida de Verón era tema
central.
En las tribunas sobraron banderas con leyendas. Pero
hubo dos que sobresalieron: la gigante, firmada por Los Leales, y otra
de varias agrupaciones que rezaba “Se retira el jugador, nace la
leyenda”.
Hubo varias visitas en el estadio, como Chiquito
Bossio, Marcelo Carrusca, Martín Mazzucco, Luciano Galletti, dirigentes
de ayer y hoy, . Otros se expresaron en la red social Twitter, como Juan
Mónaco (“Idolo, emblema, genio...) y Hernán Crespo (“Protagonistas de
gran parte de mi carrera, se retiran delante de su gente Verón en
Estudiantes, Heinze en Newell’s y Zanetti en Inter. Emoción”).
Todos
acompañaron un partido especial, el último de Verón ante su gente, el
de la goleada 3-0 sobre San Lorenzo que le permitió a Estudiantes quedar
como único puntero. Te van a extrañar, Brujita.
Ahora, partido despedida
En forma externa se trabaja para que Verón tenga su partido despedida. Será en el Unico con los campeones de 2009 y un combinados “europeos”. Falta confirmar la fecha
En forma externa se trabaja para que Verón tenga su partido despedida. Será en el Unico con los campeones de 2009 y un combinados “europeos”. Falta confirmar la fecha
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