domingo, 11 de mayo de 2014

Te van a extrañar, Brujita


JUAN SEBASTIAN VERON, CON SU BRAZO DERECHO TOCANDOSE EL CORAZON.
SE RETIRA EL EMBLEMA DE LA ERA MODERNA DE ESTUDIANTES

Verón le dijo chau a su gente con un triunfo resonante: el Pincha quedó puntero. En un video dijo: “No es una despedida”. Una jornada llena de emociones

CRONICA Por MARTIN CABRERA

Sobraron las emociones en el partido que ayer Estudiantes le ganó a San Lorenzo por 3-0. No sólo porque el equipo jugó muy bien y pasó por arriba a su rival, para quedar unas horas en lo más alto del campeonato. Sino porque los tres puntos, la actuación y el imponente marco fueron el mejor regalo para la despedida de Juan Sebastián Verón de su gente, esa que ayer lo lloró con una mezcla de alegría y tristeza.
“Se retira el jugador, nace la leyenda”, decía una gran bandera blanca con letras rojas que distintas filiales y agrupaciones colocaron en el pasillo 32, justo frente a la platea oficial. Fue una de las tantísimas muestras de cariño de la gente, como la gran bandera blanca con su imagen (levantando la copa Libertadores) que el grupo Los Leales desplegó para recibir al equipo.
Su último partido fue, tal vez, más importante que el partido mismo. Como habrá sido de importante que en el final, cuando desde los cuatro costados de la cancha la gente agotaba su garganta al grito de “muchas gracias Brujita…”, el propio jugador dijo que no cambiaba todos sus títulos por ganar éste. “Es que ya los cambié hace unos años cuando nos quedamos con la Libertadores”, bromeó.
Verón sabe que nada, ni siquiera un campeonato, podrá quitarle el orgullo de ser y pertenecer a la familia de Estudiantes. Y por eso disfrutó de su momento como pocas veces. Feliz, sonriente, distendido, locuaz. Tuvo la tarde que soñó, que podrá ser mejor todavía si los resultados de hoy ayudan a Estudiantes y, volviendo a ganar la próxima semana, hasta pueda dar la vuelta en Victoria. Pero su cabeza parece estar más allá de esta coyuntura. Le está diciendo adiós definitivo al fútbol profesional y la película dentro de su cabeza le muestra todas las alegrías conseguidas. Y no es poco.
“Esta no es una despedida, es una etapa que finaliza. Siempre voy a estar con ustedes”. Con esas palabras, mediante un video que se proyectó no bien terminó el partido (que otra vez, como en su primera despedida se escuchó muy mal), dijo algunas cosas. Entre otras, le agradeció a los hinchas y remarcó lo feliz que se sintió en esta estadía. “En una palabra quiero resumir lo que siento: gracias, por ser parte de mi vida, por darme tanto, por acompañarme en las buenas y en las malas y por darme la fortaleza para seguir adelante”.
Y en el final dejó la puerta abierta para un posible desembarco dirigencial: “Juntos edificamos un club campeón, ahora tenemos que construir un club entero”. 

UN PARTIDO DE EXHIBICION
 
Fue el primero en saltar a la cancha para el precalentamiento, y el primero en aparecer con la camiseta oficial. Con la cinta celeste de capitán, que usó por ser su último partido en La Plata, asomó su pelada para el primero de los muchos gritos de la jornada.
Luego, en los 75 minutos que jugó, se tomó licencias poco vistas en su carrera, como hacer tacos y firuletes con la pelota en la mitad de cancha, jugadas que luego el equipo las terminó sufriendo, porque generaron contragolpes que San Lorenzo pudo haber capitalizado. Pero era su noche, una noche muy especial que la disfrutó de la mejor manera: con un triunfo resonante que dejó a Estudiantes como único puntero del torneo, a falta de una fecha y media.
Dejó la cancha a los 31 minutos del segundo tiempo, cuando Israel Damonte entró en su lugar. El reloj marcaba las 18:37 y hasta el techo del estadio tembló con el rugido exterior. Hubo abrazos con el cuerpo técnico y con los suplentes. Y, sentado, esperó el final del partido.
Luego se metió a la cancha otra vez para saludar a sus compañeros, que lo esperaron durante varios minutos, los que tardó en acercarse hasta cada rincón del estadio para saludar a la gente.
Otra vez, como aquella vez contra Olimpo, estuvo rodeado de fotógrafos y curiosos y muy poco se pudo ver desde las tribunas.



UN DIA ESCRITO A SU MEDIDA
 
A sabiendas de lo importante que iba a ser la jornada de ayer, Verón reunió el viernes a todo el plantel en la concentración de City Bell para hablarles a todos los jugadores, en especial a los más pibes. Junto al Chavo Desábato, otro gran referente de este equipo, les dijo que de ninguna manera el entorno podía distraerlos, pero también les agradeció por el último año que habían vivido. Fue, en alguna medida, un momento emotivo que, por lo visto luego en la cancha, sus compañeros supieron capitalizarlo en su favor: jugaron con enorme grandeza para reducir a la nada a un rival como San Lorenzo.
En la llegada del micro al estadio gran cantidad de fanáticos acompañó con cánticos y banderas. Faltaba más de una hora y media y la despedida de Verón era tema central.
En las tribunas sobraron banderas con leyendas. Pero hubo dos que sobresalieron: la gigante, firmada por Los Leales, y otra de varias agrupaciones que rezaba “Se retira el jugador, nace la leyenda”.
Hubo varias visitas en el estadio, como Chiquito Bossio, Marcelo Carrusca, Martín Mazzucco, Luciano Galletti, dirigentes de ayer y hoy, . Otros se expresaron en la red social Twitter, como Juan Mónaco (“Idolo, emblema, genio...) y Hernán Crespo (“Protagonistas de gran parte de mi carrera, se retiran delante de su gente Verón en Estudiantes, Heinze en Newell’s y Zanetti en Inter. Emoción”).
Todos acompañaron un partido especial, el último de Verón ante su gente, el de la goleada 3-0 sobre San Lorenzo que le permitió a Estudiantes quedar como único puntero. Te van a extrañar, Brujita. 

Ahora, partido despedida
En forma externa se trabaja para que Verón tenga su partido despedida. Será en el Unico con los campeones de 2009 y un combinados “europeos”. Falta confirmar la fecha

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