COMENTARIO. EL PINCHA DERROTÓ 3-1 AL PIRATA Y SE ACOMODÓ EN EL TORNEO
Tuvo la pelota y dominó. Pero le costó definir. Hizo tres pero pudieron ser más
Goles, Estudiantes vs Belgrano (3-1)
Pocas veces un partido de Primera marca tanta diferencia en favor de un equipo sobre el otro, como el que ayer Estudiantes le ganó 3-1 a Belgrano en el Estadio Ciudad de La Plata, resultado que le permite borrar la derrota contra Newell’s y lo posiciona, de alguna manera, en el lote de los equipos que tienen derecho a ilusionarse con pelear el torneo.
Fue superior el Pincha. Muy superior. De
arranque le manejó la pelota a su rival y lo intentó arrinconar
atacándolo por las bandas, preferentemente por la derecha, con Carlos
Auzqui, Leonardo Jara y Ezequiel Cerutti. Por allí encontró una puerta
abierta y algunos desbordes que hicieron revolcar a Juan Carlos Olave.
Pero
a Estudiantes le faltó ser agresivo debajo del arco. Le costó terminar
con gol una jugada clara. A los 8 minutos Román Martínez le pifió a
pelota casi desde el punto del penal, a los 21 Carrillo casi se mete
dentro del área por la derecha y a los 30 otro centro desde ese lugar
obligó a la reacción del arquero visitante. Pero tanto fue el Pincha que
tuvo su premio. No fue un jugador propio quien infló la red sino
Cristian Lema. Desbordó Cerutti por la derecha y tiró el centro, que el
defensor Pírata le desvió a Olave cuando quiso despejarla al córner.
Iban 36 minutos y recién entonces la justicia se dio una vuelta por La
Plata.
¿Qué hizo Belgrano? Nada. Apenas algunas insinuaciones de
Lucas Zelarrayán, la voluntad de Julio Furch y la lejana picardía de
César Pereyra. Poco en ofensiva y nada en defensa, donde sus jugadores
hicieron agua. Una sombra del equipo que supo ser.
En la parte
final el partido siguió igual. Estudiantes con la iniciativa de lastimar
por la derecha, con un Pocho Cerutti verdaderamente decidido. Pudo ser
del Chavo Desábato de cabeza, o del propio Cerutti en un tiro libre. O
de Carrillo debajo del arco ante un rebote de Olave. Pero el segundo gol
llegó por un taco de Román Martínez, a los 21 minutos. La pelota fue y
vino de derecha a izquierda sin que nadie pudiera conectarla. Entonces
Román, que había quedado de espaldas, tuvo un rápido y vistoso gesto:
meterla de taco. Golazo para empezar a cerrar el partido.
Pero
todavía quedaba un regalo más para el hincha. Román, en su campo, metió
otro taco en la salida, pelotazo para que Joaquín Correa, de cabeza,
habilitara a Cerutti sobre la derecha. El ex Olimpo corrió, pisó y
enganchó al medio. Todos los defensores de Belgrano pasaron de largo y
entonces no dudó en pegarle al arco. Gol y goleada en La Plata.
Estudiantes
pudo en la parte final trasladar la diferencia del juego al resultado.
Le costó y deberá trabajarlo Pellegrino. Pero lo logró y eso, sin dudas,
es lo más importante para un equipo todavía en formación.
En el
final, cuando el partido era un baile y nada hacía prever una mala
noticia llegaron dos malas. Primero el descuento del Pirata por
intermedio de Julio Furch, que encontró una pelota que la defensa no
supo despejar luego de un centro y ante la tardía reacción de Silva. La
otra fue inadmisible: la expulsión de Diego Vera a los 47 minutos del
segundo tiempo. Fue por protestarle (con insulto mediante) a Néstor
Pitana una infracción intrascendente. Lo sufrirá el plantel, ya que el
uruguayo era una fija para viajar a Rafaela y darle descanso a Carrillo o
Cerutti.
A pesar de esos lunares ganó Estudiantes. Y lo hizo con
absoluta justicia, determinación y momentos de buen fútbol. De esta
manera se entonó de cara al partido más importante del año, el del
martes 16 contra Gimnasia por la Copa Sudamericana.



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