martes, 10 de marzo de 2015

ESTUDIANTES. LOS MÚLTIPLES CAMBIOS HICIERON MERMAR EL RENDIMIENTO COLECTIVO

No fenómeno no desastre, es un equipo argentino más
El Pincha fue desordenado, sin juego y muy frágil. Hay puestos donde no tiene recambio

El equipo jugó mal y perdió 2-0 contra San Lorenzo. Pero se fue despedido con aplausos por los hinchas
El equipo jugó mal y perdió 2-0 contra San Lorenzo. 
Pero se fue despedido con aplausos por los hinchas

Por MARTIN CABRERA
ANALISIS

Como en el torneo pasado, el recambio masivo le cayó mal a Estudiantes, que ayer perdió como local ante San Lorenzo 2-0 y dejó atrás una racha positiva de seis partidos, entre torneo local y Copa Libertadores. Peor que eso: le hicieron poner los pies sobre la tierra luego de un verano por demás dulce.
Sin dudas que los (obligados) cambios que introdujo Mauricio Pellegrino fueron determinantes. Es que los que suplentes no tuvieron el nivel de los titulares, algunos más que otros. Y por eso el equipo lo pagó muy caro.
Delgado no fue Pereira (que estuvo como central y fue de lo mejor), Auzqui no tuvo la movilidad de Leo Jara, Acosta no se pareció al Pocho Cerutti y a Mendoza le falta mucho para ser Carrillo. Además, Agustín Silva no tiene la seguridad de Hilario Navarro... y tampoco suerte. Es que el Gori volvió a mostrar su pobre inseguro presente, pero caerle a él por la derrota sería muy injusto y simplificar el asunto.
Lo más flojo de Estudiantes se vio en los primeros 25 minutos de la etapa inicial. Fue un equipo desorientado, largo, anémico... Nada bueno hizo y como consecuencia recibió un gol, luego de una combinación del ataque azulgrana que terminó con el grito de Sebastián Blanco, tras centro desde la derecha.
Por esa banda, Buffarini, Mussis y compañía dañaron a Rafael Delgado, que no tuvo en Sánchez Miño ni en el doble cinco la ayuda necesaria. El ex Central tardó en hacer pie, pero no fue sólo culpa suya sino también de sus compañeros.
Otro que no se pareció al de antes fue Leonardo Gil, desbordado en la mitad de la cancha. No hizo buena dupla con Gil Romero. Y nunca se entendió con Juan Sánchez Miño, un jugador que derrocha clase de la misma manera que indiferencia.
En ese contexto el partido le quedó incómodo. Si bien la mayoría de los jugadores le puso el alma a cada pelota y buscó con más entusiasmo que fútbol llegar al arco de enfrente, siempre corrió desde atrás. No tuvo ideas claras para lastimar a un San Lorenzo que con poco se llevó -con justicia- muchísimo.
En esa búsqueda del arco de enfrente quedó en claro que tampoco le funcionó la pelota parada. Es que sin Cerutti no encontró al jugador capaz de lastimar con centros. Sánchez Miño y Acosta fallaron siempre porque dejaron la pelota en poder de Torrico o de algún central.
El Pincha no supo nunca cómo avanzar y el gol del Pitu Barrientos desde 50 metros directamente le bajó el telón a un partido al que le quedaban todavía 20 minutos.
Estudiantes jugó mal y la excusa, válida, está en los cambios. Pero la crítica no puede ir más allá de un partido: ni fenómeno hace una semana ni desastre ahora. Es un equipo más del fútbol argentino, con muchas virtudes y algunos defectos. Lo que sí le quedó claro al técnico es que en puestos determinados no tiene recambio. Lo pensará antes de otro masivo recambio.

6 - Partidos invicto llevaba Estudiantes, entre torneo local y Copa Libertadores. El último equipo en ganarle había sido Independiente Del Valle, en Ecuador.

7 - Partidos acumulaba Estudiantes sin perder como local. Su última derrota había sido el 11 de octubre, 0-4 contra Racing.
 
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