Cinco genios y una cátedra de buen fútbol
Estudiantes de La Plata (1928-1933): Los Profesores
Pedro Uzquiza y Oscar Barnade. DE LA REDACCION DE CLARIN.
Pasaron a la historia como Los Profesores de Estudiantes. No necesitaron ser campeones para ganarse la admiración de los amantes del buen fútbol en la transición del amateurismo a la era profesional. Para el inolvidable periodista Felix Daniel Frascara fue "la mayor expresión de arte colectivo sobre una cancha".
Su quinteto atacante lo integraron:
Miguel Angel Lauri (apodado Flecha de Oro), Alejandro Scopelli (el
Conejo), Alberto Zozaya (Don Padilla), Manuel Nolo Ferreira (el Piloto
Olímpico) y Enrique Guaita (el Indio). Cada actuación de esa delantera
era una clase de cómo jugar al fútbol. Pero también sus defensores
(Scandone; Nery y Rodríguez; Viola, Uslenghi y Pérez Escalá o Raúl
Sbarra) hacían honor al apelativo.
La formidable delantera se juntó en 1930. Scopelli fue el único que
se inició en las inferiores. Pronto se le acopló Nolo Ferreira, quien
llegó desde Trenque Lauquen. Luego se incorporó Lauri, nacido en Zárate,
criado en el Berisso de los matarifes. De Entre Ríos llegaron Zozaya y
Guaita. En el último torneo amateur fueron subcampeones y en el primero
profesional salieron terceros, detrás de Boca y San Lorenzo. "No fuimos
campeones por los malos arbitrajes", se quejó años después Alejandro
Scopelli, con el tiempo uno de los técnicos argentinos con mayor
repercusión en Europa, autor de "Hola Míster", uno de los libros
pioneros de la bibliografía del fútbol. En ese 1931 tuvo la delantera
más goleadora, con 104 tantos y máximos artilleros: Zozaya señaló 33
goles y Scopelli 31. En 1932 finalizó sexto, con un gol menos que River,
que fue el campeón. Eran tiempos de goleadas (7-0 a Chacarita, 8-0 a
Lanús y a Ferro, 6-1 a Atlanta) y batacazos (5-2 a Independiente y 4-1 a
Boca).
El cerebro del equipo era Nolo Ferreira. Lo llamaron "El Piloto Olímpico" porque ocupó el puesto de centrodelantero en los Juegos de Amsterdam, en 1928. Inteligente dentro del campo, era el referente de todos sus compañeros. Cuando se retiró ejerció el periodismo y fue enviado de Clarín al Mundial de 1954. "Era el verdadero director técnico. Ordenaba y creaba jugadas que luego ensayábamos en los entrenamientos", dijo Zozaya de él. Con Scopelli, Don Padilla ensayaba combinaciones que luego se llamaron paredes. "Puede asegurar que nosotros no solamente la levantábamos sino que las revocábamos" recordó Zozaya de sus encuentros en el área con el Conejo. Para Ferreira, su compañero Zozaya fue "uno de los grandes cabeceadores de todos los tiempos. Al principio tuvo dificultades porque tenía una táctica distinta a la nuestra, Poco a poco se fue adaptando y se convirtió un goleador excepcional". Lauri era un puntero veloz, que desbordaba y siempre metía el centro preciso. Guaita era potencia y velocidad.
La delantera se desintegró cuando Lauri, Scopelli y Guaita se fueron
a Europa. El Indio fue campeón como oriundo con la selección italiana
en 1934 y Scopelli también jugó en la azzurra. Lauri ganó un título en
el fútbol francés con Souchaux. Zozaya pasó a Bella Vista de Montevideo
por un breve lapso y finalizó su campaña en Racing. Fue director técnico
de Benfica de Portugal. Nolo Ferreira fue el único que no jugó en el
exterior, pero actuó dos temporadas en River, en tiempos de Carlos
Peucelle, Bernabé Ferreyra y Renato Cesarini, nada menos.
Nunca fueron campeones. En 1931 les faltó regularidad. Perdieron con
Tigre, Argentinos Juniors y Atlanta -que iba último- partidos
increíbles. Pero igual pasaron a la historia como un gran equipo con una
de las delanteras más brillantes de todos los tiempos. Cada
presentación era una cátedra y por eso los llamaron Los Profesores.
Sbarra, Nery, Scandone, Viola, Rodríguez y Uslenghi. Lauri, Scopelli, Zozaya, Ferreira y Guaita
*Los Profesores sean unidos
Quizá
el gran entendimiento que Los Profesores tenían dentro del campo de
juego estuvo influido por su muy buena relación fuera de él. Pocos
conocen que hicieron una promesa que la esposa de Miguel Lauri contó
muchos años después: “Se prometieron casarse todos en una misma iglesia,
la de Nueva Pompeya. Primero fueron Guaita y Ferreira, que se casaron
juntos. Después, Scopelli, luego nosotros y el último fue Zozaya”,
recordó Amelia Maggi de Lauri.
se dieron el gusto de terminar la campaña con 18 goles más que el campeón. Sus 104 gritos marcaron un hecho inédito: los dos máximos anotadores del torneo eran del mismo equipo. Zozaya, máximo goleador del profesionalismo con 33 conquistas, y Scopelli, con 31, fueron los dos del milagro. Pero los de la historia pincharrata, y argentina también, fueron cinco: Lauri, Scopelli, Zozaya, Ferreira y Guaita. Que los libros y los ojos del buen fútbol los tengan en la gloria.
se dieron el gusto de terminar la campaña con 18 goles más que el campeón. Sus 104 gritos marcaron un hecho inédito: los dos máximos anotadores del torneo eran del mismo equipo. Zozaya, máximo goleador del profesionalismo con 33 conquistas, y Scopelli, con 31, fueron los dos del milagro. Pero los de la historia pincharrata, y argentina también, fueron cinco: Lauri, Scopelli, Zozaya, Ferreira y Guaita. Que los libros y los ojos del buen fútbol los tengan en la gloria.
AGRUPACIÓN APERTURA PINCHARRATA MDP





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