'Pico' Mónaco es pincha fanático desde muy chico, pese a haber nacido a
cientos de kilómetros de La Plata. La historia de cómo llegó a alentar a
Estudiantes, y de cómo transmite el ADN pincha entre sus amigos, como
Rafael Nadal.
Bastad, Suecia. Son las 3 de la madrugada, ya es 16 de julio en el
país escandinavo. El abrumador silencio del hotel se corta por los
gritos desaforados de un argentino. De este lado del mapa, en Brasil,
todavía es 15 de julio y el Pincha juega los últimos minutos de la final
de la Copa Libertadores frente a Cruzeiro. Una final con garra, con
dientes apretados y con sacrificio hasta el pitido final. Así como juega
él.
El partido termina, Estudiantes sale campeón y rompe en un llanto
desconsolado de emoción. Pocas horas después, tiene que jugar por la
segunda ronda del torneo de la ciudad, pero poco importa que ya sean más
de las 5 y que el sol empiece a asomar tibiamente. Él va aunque esté
liquidado, juega y le gana al rumano Victor Crivoi por 6-0 y 7-6. Sale a
la cancha con la camiseta albirroja, en honor a los campeones de
América. Porque así se define Pico, un enfermo por Estudiantes.
Juan Mónaco es de Tandil, una ciudad a casi 400 kilómetros de La
Plata. ¿Cómo llegó a ser fanático pincharrata? “Estudiantes llega a mi
vida por la familia Romeo (Daniel y Carlos, padre de Bernardo) en
Tandil. Nuestra familia y la de ellos son amigos desde hace mucho
tiempo”, cuenta Pico. “Hubo una etapa que fue vital: cuando Daniel fue
director técnico en la temporada 92/93. Yo tenía ocho años y seguíamos
toda su campaña. Luego debutó Bernardo e íbamos a verlo con sus
hermanos. Nos levantábamos temprano en Tandil para ir a 1 y 57 a verlo y
después nos volvíamos. Ahí ya era fanático enfermo”, explica. Su primer
partido viendo a Estudiantes fue en Córdoba, contra Talleres. Era muy
chico, y fue con su padre a alentar al equipo que dirigía Daniel Romeo.
Pico llegó a estar entre los diez mejores tenistas del mundo en 2012.
En la actualidad, ocupa el puesto 44 en el ranking ATP y es el segundo
argentino mejor rankeado, con ocho títulos en su haber. “Como tenista
sería un ‘Chapu Braña’, aguerrido y con la convicción de que todo es
posible a base de profesionalismo y de competir hasta lo último dejando
todo en la cancha”, dice. A propósito del tenis, la Comisión Directiva
del club decidió adoptar nuevas reformas y disposiciones para fortalecer e impulsar la actividad tenística en la institución.
Cuando no se encuentra en nuestro país, sigue los partidos a través
de internet. Un día antes prueba la conexión, para no tener ningún tipo
de sobresaltos durante los 90 minutos. El día que juega el Pincha, Pico
basa su rutina en torno al horario del partido. Apaga cada teléfono y
dispositivo para que nada lo distraiga y sentirse como en el estadio. Lo
vive con mucho nerviosismo.
A la hora de elegir su equipo favorito, no duda: “El campeón de la
copa con Sabella. Seguí toda la campaña y el equipo era brillante, con
Sebastián comandando, con jugadores del riñón del club y los que
llegaban como Enzo Pérez, Gastón Fernández, Mauro Boselli o Mariano
Ándujar que se hacían piel de nuestra cultura pincha”, señala. “Te
enamoraba que hablaran tan bien del club sin ser hinchas, y lo
trasladaban al campo de juego”, agrega el tandilense.
Embajador del León en el circuito mundial, hizo hinchas del club a
colegas como Rafael Nadal, Fabio Fognini, Marcos Baghdatis, Andy Murray y
John Isner, entre otros. Muchos tenistas le piden una camiseta porque
conocen del fanatismo de Juan hacia el club. “Mi anhelo en lo personal
es tratar de ayudar al club con su imagen en el mundo”, señala. “Como
hincha, mi sueño es ver seguir creciendo a Estudiantes como lo está
haciendo, pensando mucho en las Inferiores. Se del esfuerzo que se hace
día a día para que el club sea un ejemplo para todos el día de mañana”,
concluye Pico el contacto con el sitio oficial.
Web Club Estudiantes

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