Con gol de Juan Ramón Verón el Estudiantes de Don Osvaldo Zubeldía
igualaba en suelo inglés, creadores del fútbol, con el Manchester United
y se coronaba campeón del mundo, una gesta inigualable y que ningún
equipo de América y de Europa pudo repetir.
El 16 de octubre de 1968 Estudiantes llegó a lo más alto, y por qué
no insospechado para aquellos fundadores de 1905. Esa noche en
Manchester, Estudiantes logró lo que nadie aún pudo repetir, ser campeón
mundial de clubes en la propia tierra de los creadores del fútbol.
En Old Trafford y con gol de Juan Ramón Verón Estudiantes alcanzó lo
máximo que puede obtener un equipo, la Copa Intercontinental. Las
finales ante Manchester fueron a dos partidos. El primer capítulo tuvo
como epicentro la cancha de Boca, que vale decirlo rebalsaba de hinchas
albirrojos, y Estudiantes ganó por la mínima con gol de Marcos
Conogliario de cabeza.
Todo Inglaterra confiaba en que el United era quien se quedaría con
la corona mundial porque ese 1-0 “no era resultado”. El clima fue hostil
para todo el plantel pincha desde el mismo momento en que ingresaron al
mítico Old Trafford. Don Osvaldo Zubeldía confió plenamente en su
equipo desde el primer momento, sabía que no iba a ser fácil el partido
pero lo planteó de manera brillante y sus jugadores cumplieron al pie de
la letra lo que diseñó el “Maestro”
Juan Ramón Verón, tras una jugada de laboratorio, con golpe de cabeza
puso el 1-0 y dejó taciturno a los poderosos ingleses porque ese gol
fue en el amanecer de esa segunda final. Ni Denis Law, ni Bobby
Charlton y mucho menos George Best pudieron con Estudiantes que tras la
expulsión de Tato Medina se agrandó aún más y supo como jugar con el
nerviosismo de su rival que llegó a la igualdad sobre el final del
partido a través de Morgan.
Luego fue todo fiesta para un puñado de hinchas y jugadores que
alcanzaron la máxima gloria que un club pueda imaginarse: campeón del
mundo en el suelo inglés. Pero ese grupo minísculo se sintió abrazado de
una manera que jamás imaginaron por los miles de hinchas pinchas que
tiñeron la ciudad y el país de rojo y blanco. La noche del título
Estudiantes formó con: Poletti, Malbernat, Aguirre Suárez, Medina
(expulsado), Bilardo, Pachamé, Madero, Ribaudo (Echecopar), Conigliaro,
Togneri, Verón.
Pasaron ya 47 años, pero ese 16 de octubre de 1968 quedará en la
memoria de todos. Porque Estudiantes, contra todo pronóstico, tocó el
cielo con las manos amparado en una breve consigna que Don Osvaldo
Zubeldía sentenció en el pizarrón del vestuario de Old Trafford. “A la
gloria no se llega por un camino de rosas”. Salud campeón.
Web Club Estudiantes

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