NUEVA IDENTIDAD. Estudiantes fue un candidato al título al que le faltó jerarquía
Estando mal “La Gata”, Solari y Viatri, no hubo base sólida para creer en lo máximo. Si va a la Copa, Vivas cerrará bien su primer semestre
El Pincha en carrera por un lugar en la Copa
Por Martin Mendinueta
OPINION
Todo era demasiado. El primer puesto que
ayer se aseguró Lanús, fue, durante las últimas tres semanas, una
ilusión para Estudiantes que se desvaneció a ritmo tan lento como
sostenido. El último paso firme albirrojo sucedió en tierra sanjuanina.
Después de aquella trabajosa victoria frente a San Martín,
el “León” escuchó y leyó elogios merecidos. No era para menos, ese
triunfo esencial lo había ratificado en su condición de genuino
aspirante a ganar la zona 2. Se había recibido de candidato a obtener el
primer puesto. Ni más ni menos que eso. El devenir del torneo indicaría
si llegaría o no a la meta deseada.
Lo que vino no fue justamente su mejor versión.
Jugó muy flojo y apenas empató en el Bosque. Primer resbalón en la
carrera por el premio más ambicioso. Mejoró bastante, aunque no lo
suficiente y se quedó con las ganas de derrotar, ante su gente, al muy
irregular Newell’s. Segundo golpe a la ilusión. Y el último sábado,
hasta el Presidente Verón
fue testigo en Avellaneda de otra producción lejana al ideal, que
terminó elevando, merecidamente, la intimidante (para los rivales)
figura de ese gran arquero llamado Mariano Andújar.
Tres empates seguidos frenaron la maquinaria optimista. Tres sorbos
agrios sin alaridos lo ubicaron en otra realidad. Tres pruebas rendidas
con grisácea productividad dejaron en claro que para volver a la
competencia continental más valiosa el “Pincha” está apto y
correctamente encaminado; pero aquello que supo soñar, de quedarse con
el primer puesto e ir por el título, quedará archivado para una mejor
oportunidad.
Con ocho triunfos, cuatro empates y sólo dos
caídas, la cosecha de puntos está siendo satisfactoria. Si en los
últimos días de diciembre de 2015, cuando asumió en la Primera, ante la
decisión de Gabriel Milito de marcharse, a Nelson Vivas le hubieran asegurado este cuadro de situación, seguramente se hubiese puesto contento. El probable regreso a la Copa Libertadores calma ansiedades, conforma a voluntades de exigencias razonables y dibuja un inconfundible cartel de aprobado en el aire de City Bell. El tema es que ese objetivo no se le escape.
PERDIO PODER DE ATAQUE
Con Lucas Viatri luciendo desconectado del resto (por momentos casi ausente), Gastón Fernández
sin desequilibrio ni picardía y Augusto Solari perdiendo eficacia fecha
a fecha, el libreto ofensivo estuvo anémico. Atacando de ese modo, no
hay candidato que se sostenga. Los tres empates consecutivos sin haber
podido sacudir la red adversaria allanaron el dulce camino del
“Granate”. Cuando necesitó de ese triunvirato, clave en otros tramos de
la competencia, para dar el gran salto no encontró en ninguno de ellos
las respuestas esperadas.
El “empleado del mes” no está adelante, juega atrás
y volvió a ser un garante indispensable. Defiende el arco e irradia una
sensación de seguridad parecida a la de sus tiempos dorados, cuando
vinieron a buscarlo de Europa. Andújar empezó a repetirse como la mejor
figura de un equipo que ha perdido poder de ataque.
La sucesión de partidos desnudó la auténtica
identidad colectiva: Estudiantes fue un candidato que no llegó a la meta
por falta de jerarquía. No haber perdido el clásico le alcanzó para
evitar duros reproches, pero significó el inicio de un tramo poco eficaz
en el que constató la real dimensión de sus virtudes.
A tres fechas del final, los hinchas albirrojos
saben que tienen un buen equipo; equilibrado en sus líneas y con
destellos individuales (léase Andújar y Santiago Ascacibar) de innegable
calidad. Si termina el semestre asegurándose la participación en la
próxima Libertadores, el aplauso será generalizado. Nelson Vivas, que
recibió una oportunidad tan gratificante como exigente, necesita que el
cierre incluya esa alegría.
Quizás sea el momento de tocar el ataque y no la
defensa. El cambio de Leonardo Gil por Lucas Diarte no le dio un salto
de calidad en ninguna faceta del juego. Expulsado Carlos Auzqui, Juan
Ignacio Cavallaro, casi con seguridad, tendrá su lugar. ¿Alcanzará con
esa sola variante para recuperar la peligrosidad que ha extraviado?
Tarea para el director técnico.
Las cosas por su nombre. Terminar segundo en la zona es el objetivo que le queda por cumplir. Y en eso, no debería fallar.
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