ENTREVISTA. NELSON VIVAS, EL DT DE ESTUDIANTES, HACE UN BALANCE
Destacó que en el Club recuperó su amor por el fútbol. “Antes me quería ir a vivir a San Nicolás”

Nelson Vivas en Estudiantes se reencontró consigo mismo.
Por MARTIN CABRERA
Su cara muestra cansancio pero felicidad. Acaban de pasar unas horas del final del torneo y aun así acepta la propuesta de hablar con este medio del campeonato que terminó con una sonrisa para Estudiantes: con la clasificación a la Copa Libertadores. De eso, del nivel de Santiago Ascacibar, de la continuidad de los referentes y de su estado de ánimo hablará, distendido, Nelson Vivas, el técnico albirrojo.
-¿Qué balance hace del rendimiento de Estudiantes?
-La verdad que tengo mucha alegría porque logramos uno de los objetivos planteados, luego de entender que era imposible alcanzar a Lanús.
-¿Cómo hubiese calificado la campaña en caso de no clasificar?
-Buena pero con otro sabor final. El pase a la Libertadores es un premio al esfuerzo de todo un semestre. Sólo cuatro equipos de 30 pudieron llegar hasta el final con expectativas. Nosotros, encima, fuimos uno de los tres clasificados. El balance es más que positivo porque en el transcurso de los 17 partidos utilizamos varios chicos de los juveniles tal como estaba pensado para que el club pudiese mostrar y utilizar su patrimonio.
-Reconocimiento en lo personal...
-Puede ser, porque era lógico que se dudara de nosotros cuando empezamos.
-¿Sintió esa presión?
-Sí y lo dije. Ya había existido el interés de Estudiantes de contratarme luego de mi paso por 2006. Pero en todo momento tuve dudas y dije que no. Recién el año pasado me decidí porque sentía que el Club me podía brindar la seguridad buscada y yo estaba preparado, ya sin esos fantasmas que me rondaban por la cabeza.
-El equipo mostró varias virtudes. ¿Cuál de todas elegiría?
-El orden. Creo que tanto en la faz ofensiva como defensiva el equipo siempre estuvo acorde a lo que trabajamos en la semana. En las transiciones defensivas el equipo siempre hizo un esfuerzo, aun los jugadores que menos capacidades defensivas tienen para reagruparse rápido y que los rivales, tras recuperar el balón, encuentren un equipo organizado detrás de la línea de la pelota.
-¿Lo sorprendió algún jugador?
-La verdad que la apuesta máxima fue Santiago Ascacibar, porque era el más joven. Desde el primer entrenamiento ocupó el “diez” inicial. Y que un chico muestre ese temple atípico a su edad, sorprende. Si bien confiábamos en sus condiciones y pensábamos que nos podía dar un alternativa en esa posición, la verdad que la madurez futbolística y emocional superó nuestras expectativas. Jugó todo el torneo, inclusive las últimas fechas que lo hizo condicionado por la cantidad de tarjetas amarillas acumuladas.
-¿Le ve mucho futuro en Estudiantes?
-Es lógico que un jugador así enseguida sea visto por otros clubes y muy pronto se nos vaya. Pero esas son las reglas del juego y del mercado. Seguramente la nuestra no se puede comparar con otras ligas.
-Este año, a diferencia de otros, funcionaron muy bien los refuerzos. ¿Cuánto tuvo que ver Nelson Vivas?
-La verdad es que me gustaría destacar el trabajo de la dirigencia. No suele suceder que en el inicio de la pretemporada estén todos para trabajar. Hay un trabajo y si bien nosotros podemos decir y sugerir nombres, son los dirigentes los que negocian. Y la verdad que en gran parte de los jugadores que llegaron hubo un consenso: algunos los marcamos nosotros de acuerdo a nuestro gusto y otros los charlamos con Agustín (Alayes) y Sebastián (Verón).
-¿Cuál fue el partido que más le gustó del semestre?
-Sería más fácil decir el 3-0 contra Gimnasia en el estadio Unico. Pero sinceramente me gustó el equipo contra Boca y el partido contra Defensa y Justicia, porque es un rival que tiene una propuesta trabajada y conceptual. También me gustó cómo nos paramos de contra ante Aldosivi. Y con Racing, el rival que más situaciones nos generó, rescato varias cosas positivas.
-¿Fue antes del segundo clásico y por el triunfo previo de Lanús cuando entendieron que la lucha por el primer puesto estaba terminada?
-Entendimos que era imposible cuando Lanús se fue a siete puntos. La verdad, veíamos que tras cinco victorias consecutivas no pudimos mover la aguja para ningún lado.
-Se dijo antes que la zona B era más fácil que la A, pero el final de ambos desempates los ganaron Lanús y Estudiantes. ¿Entonces?
-La otra zona la he mirado pero no con tanto detenimiento. Lo que puedo decir de la nuestra es que había equipos como Lanús, Atlético Tucumán, Huracán, Defensa y hasta San Martín de San Juan con una idea conceptual muy definida, algo que no vi en la otra. En el fútbol se sigue discutiendo la salida desde el fondo sin entender que es hacia allí para donde va el fútbol.
-Y en ese concepto futbolístico, ¿qué tendría que agregarle Estudiantes para seguir creciendo?
-Hubo algunos partidos, caso el segundo clásico, donde no supimos ganarle la pulseada al rival. Desde ese lado me gustaría trabajar para que en todos los partidos ganemos la pulseada, con más alternativas de juego.
-¿Al equipo lo incomodaron los equipos que lo presionaron?
-Hubo veces que sí. No es lo mismo salir jugando ante una manera de presionar que ante otra. Pero a pesar de la propuesta del rival ante nuestra salida debemos tener alternativas. Eso nos tendría que permitir encontrar rápidamente una superioridad numérica en otro sector de la cancha. Se necesita trabajo y mejores decisiones de los intérpretes.
-En el mercado de pases anterior fue muy comprensivo del momento del Club. ¿Ahora va a seguir con esa política o le va a exigir más a los dirigentes?
-No, de la misma manera. Siempre sentí que la dirigencia hacía un esfuerzo para ofrecernos lo mejor y sé que eso no va a cambiar. Tal vez alguno tenga que irse y alguno que me gusta no venga. Buscaremos alternativa en el diálogo para encontrar lo mejor.
-Entre las competencias que se avecinan está la Sudamericana. ¿El partido más importante es el sorteo?
-Para ganarla hay que ser el mejor. No me fijo ni pienso en el sorteo. Me gustaría que mi equipo siga tan sólido como en el torneo pasado. Sé que el Club no ha conseguido la Sudamericana y es un lindo desafío. Nos encantaría ser protagonistas.
-¿Qué representa para usted la Copa Libertadores?
-La responsabilidad de mantener bien arriba a un Club al que sí le significa mucho. Todos los días me siento en una mesa debajo de un cuadro que dice “Tetracampeón”. Eso habla de la grandeza del club que me toca conducir. Por suerte le vamos a permitir nuestra máximo referente (Leandro Desábato) volver a jugarla. A veces me paro a ver el buzo que me pongo todos los días y cuando veo la estrella de campeón del mundo me doy cuenta del lugar en donde estoy y me obliga a redoblar los esfuerzos.
-¿Cuánto tiempo hacía no era feliz en el fútbol?
-Antes de venir a Estudiantes luego de mi paso por Quilmes había decidido irme a vivir a San Nicolás para estar cerca de mi papá que está enfermo. Quería alejarme del fútbol. No encontraba motivos de felicidad en el fútbol. Después de mi primer semestre en la Reserva de Estudiantes me reencontré conmigo y empecé a imaginar volver a dirigir Primera otra vez, pero no acá. Cuando llegué dije ‘No quiero volver a dirigir Primera’ y era lo que sentía. Nunca disfruté mi carrera porque siempre entendí que la felicidad era un lugar y no un trayecto. Pero hoy mi mayor éxito es darme cuenta que tengo que ser feliz todos los días de mi vida. Lo estoy consiguiendo.
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