viernes, 30 de marzo de 2012

Con Juan Echecopar, se fue una gloria de Estudiantes


Estudiantes está de duelo. Ayer, en horas de la tarde, murió Juan Miguel Echecopar, una de las viejas glorias del equipo albirrojo multicampeón

Estudiantes está de duelo. Ayer, en horas de la tarde, murió Juan Miguel Echecopar, una de las viejas glorias del equipo albirrojo multicampeón, que entre fines de los años sesenta y principios del setenta, ganó todo a nivel local, nacional e internacional de la mano de Osvaldo Juan Zubeldía.

Echecopar tenía 65 años. Había nacido en Pergamino -donde actualmente se encontraba radicado-, el 16 de octubre de 1946. El deceso se produjo en forma repentina, como consecuencia de un aneurisma aórtico abdominal. En la actualidad se encontraba alejado de todo lo referido al fútbol y se dedicaba a la vida hogareña, donde pasaba mucho tiempo al cuidado de sus nietos.

Era un hombre sencillo y de perfil bajo, muy querido en Pergamino. Estaba casado, desde hace cuarenta y cuatro años, con Rosarito Ostoich, con quien tuvo tres hijos: Juan Andrés, Rodrigo (nacido en España) y Lola. Echecopar tenía una enorme devoción y cariño hacia sus cinco nietos, pero estaba por demás contento porque en poco tiempo iban a llegar dos más.


Echecopar tenía una vida absolutamente sana. Se juntaba todos los mediodías a compartir un café y charlar con sus amigos del Club Social; mientras que por la tarde se dedicaba a la natación. El martes comenzó a sentir dolores abdominal que se acrecentaron por la noche. Esto determinó que fuera trasladado a una clínica de la ciudad de Pergamino.

Ahí, los especialista constaron que se trataba de un aneurisma aórtico abdominal por lo que fue traslado al Hospital Zonal San José. En la mañana del miércoles fue operado, pero dicha cirugía revestía un alto riesgo. El cuadro se agravó por lo que ayer a la tarde tuvo que ser intervenido otra vez quirúrgicamente, pero pese a los esfuerzos de los facultativos dejó de existir a las pocas horas. Sus restos eran velados en la Sede de la Cooperativa Eléctica y hoy serán inhumados en un cementerio de la ciudad de Pergamino.

SU TRAYECTORIA


Juan Echecopar se inició futbolísticamente en Trafico´s Old Boys de Pergamino. Llegó a Estudiantes en el año '63 para incorporarse a la Quinta división. Integró la famosa "tercera que mata" dirigida técnicamente por don Miguel Ubaldo Ignomiello. Tuvo un rápido ascenso al conjunto de Primera división, ya que debutó como titular el 15 de mayo de 1966.

Ese día, Estudiantes visitó a Vélez Sarsfield por la 11ma. fecha del campeonato Metropolitano. El partido concluyó igualado en dos tantos y precisamente Echecopar se encargó de abrir el marcador. Echecopar era un "mediapunta" hábil y con mucha velocidad, que se entendía a la perfección en ese gran equipo albirrojo con Marcos Conigliaro.

En la Primera división del fútbol argentino jugó 157 partidos con la camiseta albirroja, mientras que marcó 34 goles. Con Poletti, Manera, Aguirre Suárez, Madero, Malbernat, Bilardo, Pachamé, Bocha Flores, Ribaudo, Conigliaro, la Bruja Verón, el Bambi Flores, Togneri y Spadaro entre otros grandes jugadores alcanzó la cima del fútbol internacional al consagrarse campeón del mundo frente a Manchester United, en la llamada hazaña de Old Trafford.

Echecopar vivió y disfrutó toda esa época de dorada del club. Se marchó en el año '72 a España para incorporarse al Granada y después pasar al Murcia. Al regresar al país decidió dejar el fútbol en Lucini, un club de su pueblo natal. Luego se dedicó a la dirección técnico llegando con Douglas Haig a disputar el Campeonato Nacional B.

EL RECUERDO AL CLUB


También fue concejal en su ciudad, pero nunca se olvidó del club. Por ejemplo, el 15 de julio de 2009 cuando Estudiantes obtuvo la Copa Libertadores de América al vencer a Cruzeiro, en el Mineirao, Echecopar en una entrevista otorgada al diario La Opinión, de Pergamino, decía que "viendo al Estudiantes del miércoles, me sentí reflejado, aún cuando son distintas épocas y jugadores por esa responsabilidad de equipo que siempre se siente vistiendo esa casaca. Diría que existe un sentimiento, una entrega muy especial, más la guapeza de jugador de fútbol en todo terreno y lugar".

"El club forma a sus futbolistas -seguía diciendo Echecopar- y le da un perfil definido. Pasan los años, dejás la actividad y seguís participando, no te alejás. Si vivís en el Interior y llegás a La Plata, sos el de Estudiantes, no te olvidan, es toda una familia. El propio club tiene la virtud de no olvidar el pasado, a quienes ocuparon algún lugar ya como jugador, técnico o dirigente. Para eventos especiales siempre nos convocan, eso da la continuidad. Todos los que han pasado por la entidad contribuyen a su crecimiento, algunos más, otros menos, pero ocuparon un sitial, no importa la relevancia. La única beneficiada de todos los títulos que se puedan conseguir es la institución, esa divisa amada por miles de simpatizantes, que saben guardarte en un rincón del corazón", explicaba.

Con Juan Miguel Echecopar se fue un pedazo grande de Estudiantes. Una gloria de todos los tiempos, pero indudablemente seguirá viviendo por siempre en el corazón de la familia albirroja.


28 de enero de 1970 foto con su esposa Rosario en Necochea lugar donde concentraba avitualmente Estudiantes.

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