Un día como hoy, pero hace 44 años, Estudiantes consumaba una de las mayores hazañas del fútbol. El equipo albirrojo se consagraba Campeón del Mundo frente a Manchester United, en el mítico estadio de Old Trafford.
Fue una verdadera epopeya de esos once “héroes”, conducidos por el maestro Osvaldo Juan Zubeldía, quien revolucionó el fútbol mundial.
Este partido revancha terminó empatado 1-1 lo que le alcanzó a Estudiantes para dar la vuelta olímpica en tierras inglesas, ya que en la primera final había ganado 1-0, en la Bombonera, con un gol de Marcos Conigliaro.
En medio de un clima hostil, producto de la efervescencia que se vivía en la tribunas colmadas por hinchas del equipo inglés, Estudiantes se puso en ventaja a los 7 minutos de la primera etapa con un tanto convertido por Juan Ramón Verón mediante un cabezazo tras capitalizar un tiro libre en forma de centro perfectamente ejecutado por Raúl Madero.
La Bruja enmudeció a la multitud (casi 64 mil espectadores) y Estudiantes se acomodó en la cancha su gusto y manejó el trámite del partido a su conveniencia.
Recién en tiempo de descuento -ya habían sido expulsados el Tato Medina y George Best-, llegó el tanto de la igualdad por intermedio de Morgan, en una posición más que dudosa,
Ya era tarde para cualquier “corajeada” del equipo capitaneado por el genial Bobby Chartlon. Los minutos se consumieron hasta que llegó el pitazo final del árbitro yugoslavo Constantín Zecevic.
Estudiantes era campeón del Mundo. Algo que muy pocos equipos consiguieron en la historia, que fue alzar una copa en territorio británico.

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