Hinchas de Estudiantes estuvieron presentes en Quilmes, en el palco, la platea y la popu visitante
Protocolo
y oportunismo se volvieron a dar la mano en la cancha de Quilmes y ese
hecho le permitió a varios hinchas de Estudiantes disfrutar del triunfo
como visitante.
A pesar de la restricción para los hinchas
visitantes, algunos de Estudiantes pudieron decir presentes. Y no
necesariamente fueron prensa partidaria y/o dirigentes.
En el
palco oficial se instalaron los dirigentes habituales. Enrique Lombardi,
Gerardo Villadeamigo, Viviana Luna, Nancy Ferrari, Diego Ronderos y
Claudio Morano, junto a amigos e hijos. Y algunos socios que se los
menciona como posibles acompañantes del oficialismo en las próximas como
Juan Pablo Allan.
Pero lo curioso fue que en el mismo palco,
pero separados por una pared, hubo otro grupo, identificado con Juan
Sebastián Verón. Uno de los presentes en el lugar fue el empresario Juan
Carlos Tochi, un nombre que se viene mencionando como posible dirigente
si es que Verón se decide a acompañar una lista.
Junto a él
estuvieron otros hinchas que no pertenecen a la actual CD, pero que
gozaron de los beneficios de dirigentes por estar en la lista de
protocolo.
También en la platea hubo otros “infiltrados”. Algunos
con credenciales de periodista y otros con platea que pudieron comprar
en las ventanillas. Entre los presentes se destacó Jorge Pestarino,
quien fuera dirigente en la CD pasada.
Pero si de detalles se
trata, en la tribuna visitante se ubicó un tercer grupo. Entre ellos el
encargado de la seguridad en el Country, pero también allegados al
plantel. Uno de ellos el Gallego Rodríguez y otro Jorge Celestre,
titular de la agrupación Juan Sebastián Verón.
Otro que vio el
partido en los fríos escalones de la cancha de Quilmes fue el ex
secretario de fútbol profesional Federico West Ocampo, que estuvo
acompañado por su hijo y su tío.
Con el partido iniciado llegaron los jugadores de Reserva, que se tuvieron que retirar a falta de 15 minutos.
Todos
ellos vivieron el partido de manera especial. Hubo algún grito
contenido en los goles y una alegría mesurada cuando Jorge Baliño pitó
el final.
Poco publico local
Una
de las postales de la tarde fue la poca convocatoria que tuvo el local.
Los últimos episodios de violencia obligaron a la dirigencia a tener
que restringir el ingreso de los barras, cuyos apellidos se sumaron a la
lista del derecho de admisión. Pero, al parecer, el miedo sembrado fue
más poderoso y por eso la popular local lució en un 50%. A la hora del
inicio del partido no había más de 2 mil personas en todo el estadio.
Del lado Cervecero, tanto Braña como el Chino Benítez se saludaron con gran parte del plantel.
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