Hizo tres goles por primera vez en un partido y le convirtieron casi la misma cantidad que en todo el torneo. Un partido de locos

GUIDO CARRILLO, EL DELANTERO MARCO SU QUINTO GOL,
EL 15 DESDE QUE ES JUGADOR PROFESIONAL
ANALISIS
Por MARTIN CABRERA
Por MARTIN CABRERA
Durante
toda la semana se habló de la falta de gol de Estudiantes. Su mala
puntería, la posición de sus puntas y el problema de jugar sin un nueve
de área. Como contrapartida, se esgrimió su solidez defensiva, que le
daban a Gerónimo Rulli el crédito de ser el arquero con menos goles en
contra en el torneo. Pues todo esto, anoche, quedó en la papelera de
reciclaje: por primera vez hizo tres goles en un partido y, también por
primera vez, recibió tres goles en contra.
Tres goles a favor,
casi la mitad de los siete que llevaba en diez fechas. Y uno de ellos en
el primer tiempo, período en el que sólo llevaba tres goles en el
Final. Motivos más que suficientes como para sacar pecho.
Nunca
desde que Mauricio Pellegrino es el técnico había podido inflar tanto
las redes. Sólo había convertido más de dos goles en sus dos victorias
sobre Lanús (2-0 y 2-1) y cuando le ganó a Boca con los dos goles de
Carrillo, por no mencionar dos victorias en la Copa Argentina: Atlético
Tucumán y Quilmes.
¿Qué cambió? El equipo no fue el mismo de las
últimas fechas. Si bien es cierto que estuvo obligado a salir a
buscarlo desde el minuto de juego, Estudiantes se paró más adelante que
otras veces y tuvo una docena de situaciones de gol. En el primer tiempo
fue Guido Carrillo quien la mandó al fondo de la red, jugando en el
lugar donde tiene que estar: adentro del área. Ahí tiene que estar
siempre.
Luego del empate siguió buscando. No se conformó y fue
por más. Pero claro, esa búsqueda desnudó un problema que parecía haber
quedado archivada: sus problemas defensivos. Anoche no se vio un equipo
sólido. Racing le hizo daño en cada contra, lo lastimó a la espalda de
sus laterales y mostró la peor cara de Leandro Desábato. Será por eso
que, a pesar de no haber sido superior, su rival le hizo tres goles algo
que nunca le había pasado al Estudiantes de Pellegrino. Sólo San Martín
de San Juan le había hecho dos, hace ya mucho tiempo.
De pelota parada, de contra y desde afuera del área. Racing lo lastimó como nunca antes otro equipo en el torneo.
MAS SORPRESAS
Como habrá sido la noche de pronósticos rotos que Patricio Rodríguez
se decidió por primera vez en el año a patear al arco. Si hay algo que
se le cuestionaba al ex Independiente era su falta de remate, a tal
punto de convertirse en suplente en un equipo sin gol. Ayer, por suerte
para Estudiantes, fue otro. Dejó su libreto afuera de la cancha. Si bien
empezó con las dudas de querer hacer siempre un pase de más, se dio
cuenta de sus condiciones. Y por el carril derecho de la defensa de
Racing se hizo un pic nic: asistencia a Olivera en el segundo y remate
fuerte en el tercer gol. Y tuvo una más: la que le picó a Saja y ganó el
arquero con las uñas. Fue una de las figuras.
Y por último, otro que rompió el molde fue Juan Manuel Olivera
. El uruguayo, a quien algunos hinchas le cuestionaban su arribo al
club, volvió a demostrar su oficio. Y esta vez, a diferencia de lo
ocurrido contra Rafaela y Olimpo, para marcar el gol.
Partido de
locos, de afirmaciones en el bolsillo y rachas rotas. Partido para el
infierno que sigue dándole señales y oportunidades a este Estudiantes,
que no gana, pero suma y rompe pronósticos.
Román salió con esguince y es duda
Además
del empate sobre la hora que le prohibió a Estudiantes ser el puntero
del torneo, el plantel tuvo otra mala noticia: la lesión de Román
Martínez.
El volante sufrió un esguince de tobillo izquierdo a
los pocos minutos de comenzado el segundo tiempo, cuando fue a buscar
una pelota con dos defensores de Racing.
Resulta que el ex Tigre apoyó todo su cuerpo en la pierna izquierda y se torció el tobillo.
La imagen mostró la gravedad de la jugada, más allá de que luego el jugador se incorporó y siguió jugando.
Pero
no pasaron más de cinco minutos cuando levantó su brazo derecho para
pedir el cambio, producto del fuerte dolor. En su lugar ingresó Patricio
Rodríguez, quien terminó siendo clave.
Martínez se fue al banco, con hielo y toda la sensación que no podrá jugar el próximo lunes contra Argentinos.
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