lunes, 29 de junio de 2015

Una generación especial


Nacieron cuando Estudiantes estaba en derrumbe. Hoy dieron una ayuda económica imprescindible

Hasta hace poco tiempo se decía que la década del ‘90 no había arrancado bien para Estudiantes. Malas campañas, pésimas compras y un camino sin retorno hacia la debacle. Pero sin que nadie lo supiera, vaya paradoja, se empezaba a gestar allí una generación que, 20 años después, haría un aporte fundamental. En dos años, el Club vendió por casi 40 millones de dólares a jugadores de su cantera, nacidos entre 1991 y 1994. Mientras una camada sufría, otra empezaba un largo y silencioso camino de bonanza.
La primera alegría económica la aportó Duván Zapata, el colombiano que si bien no surgió de las divisiones inferiores, fue un gran negocio porque el Pincha lo vendió en 10,2 millones de dólares sin ni siquiera haber pagado la primera mitad de su préstamo. El delantero nació el 1ro de abril de 1991.
Ese año (25 de mayo) también nació Guido Carrillo, el jugador cuya venta al Mónaco por 10 palos verdes se oficializó el sábado de la semana pasada.
También son categoría ‘91 el defensor/volante Leonardo Jara y el mediocampista/delantero Carlos Auzqui. Ambos son otros productos de las inferiores que llegaron y triunfaron.
Ese año el Pincha cerró los torneos largos en el noveno puesto. Jugaban Aredes, Bello, Centurión, Saez, Capria y el Colorado Mac Allister.
En 1992 nació en La Plata Gerónimo Rulli, el arquero que fue vendido en julio de 2014 en 4 millones de dólares. Ese año el equipo salió 17mo en el Apertura y Clausura.
Gastón Gil Romero, otro valor de la cantera que está a punto de emigrar, nació el 6 de mayo de 1993,en la ciudad de General Roca, Río Negro, mientras el equipo en aquellos tiempos no pasaba del 13er lugar en la tabla final de ubicaciones.
Al año siguiente se produjo el derrumbe total a nivel institucional. El equipo descendió a la B Nacional luego de 41 años en Primera. Ese año nacieron Jonathan Silva, el 29 de junio, y Joaquín Correa, el 13 de agosto.
Por el primero de ellos el Pincha consiguió 3,6 millones de dólares, cuando fue vendido al Sporting Lisboa de la liga de Portugal.
Por el tucumano, 10 millones de la moneda norteamericana en su traspaso a la Sampdoria del fútbol italiano.
REDITO ECONOMICO
Todos los mencionados salieron a dar la cara por Estudiantes en los últimos años, cuando la cuenta bancaria no tenía tantos verdes como hace un tiempo.
Debutaron, se consolidaron y además de hacer sus aportes para que el equipo sumara muchos puntos, dejaron un rédito económico que la dirigencia deberá saber utilizar, porque no aparece en lo inmediato otra camada tan prometedora como ésta, que justo se gestó en la peor etapa de Estudiantes de los últimos 50 años.
El Pincha los formó, les dio la chance de mostrarse en el fútbol de Primera División y luego, por sus condiciones, terminaron en las ligas más importantes del mundo.
 
www.eldia.com.ar

No hay comentarios: