miércoles, 9 de septiembre de 2015

Milito crece en aceptación popular sumando puntos que dan confianza

MOMENTO JUSTO. MOSTRÓ SU MEJOR VERSIÓN CUANDO LLEGA EL CLÁSICO

Acosta jugó como los hinchas esperaban y Auzqui disfrutó los aplausos que supo ganarse en buena ley

Tras la victoria ante Aldosivi, Gabriel Milito llega al clásico en su mejor momento al frente del equipo albirrojo

Milito llega al clásico en su mejor momento al frente del equipo albirrojo 
Por Martin Mendinueta Opinion
Sin estridencias ni brillos desmesurados, Estudiantes crece. Mientras sigue edificando la identidad que todo equipo necesita para acercarse al éxito, suma puntos vitales. Gabriel Milito, la arriesgada apuesta que decidió hacer Sebastián Verón después de haber cortado el ciclo de Mauricio Pellegrino, recién ahora, luego de haber conquistado una muy significativa cantidad de puntos, empieza a ganar aceptación en las tribunas.
Al principio, el impacto resultó fuerte. Demasiado. De un amplísimo menú de directores técnicos, la máxima autoridad albirroja eligió a un hombre identificado con un estilo futbolístico antagónico y, como si esto no alcanzara, con experiencia casi nula como entrenador. El combo no pudo haber sido más riesgoso.
Estudiantes jugó realmente bien. Tuvo movilidad, precisión, buenos pases, combinaciones virtuosas y varios rendimientos individuales que aprobaron con holgura
La noticia cayó como una bomba. “Milito, el de Independiente, será el DT de Estudiantes”. El mundo del revés. Una contradicción en sí misma. “El agua y el aceite”. Los hinchas camuflaron su indignación sólo por dos motivos: Primero y fundamental, lo decidió la “Brujita”; y, segundo, los comentarios instalados en el ambiente sobre el ex-zaguero del Barcelona hablaban de una persona seria, respetada, querida por sus pares y con perfil bajo. Ideal para lo que buscaba el presidente albirrojo.
LA IRRITANTE SALIDA DESDE EL FONDO
Los dos primeros meses fueron de desconfianza casi absoluta por parte de los hinchas. El toque excesivo, por muchos lapsos intrascendente, lastimaba la vista. Y, para colmo, apostaba decidido a que sus jugadores salieran jugando desde el fondo con la pelota a ras del piso. La gente veía la nueva modalidad y temblaba de miedo. Parecía un equipo con vocación suicida.
De Independiente y del tiki-tiki del Barcelona, primera vez que dirigía a un equipo profesional; hablaba suave, con un tono monótono que no despertaba interés por escucharlo... Con ese panorama y el equipo tibio, ¿cuál fue la clave para sostenerse? Muy simple, perder muy poco. La buena cosecha de unidades significó su mejor arma para pelear ante una opinión pública descreída de su potencial como conductor de grupo.
GASTON FERNANDEZ, SU MEJOR ALIADO
El regreso de “La Gata” fue un salto de calidad fundamental para este ciclo de trabajo. El rubio llegó, el equipo se encendió en ataque y Milito encontró un intérprete esencial para el libreto que él propone. Se sabe, todos los técnicos necesitan contar con jugadores de calidad, bien dotados técnicamente, pero algunos se bancan más que otros trabajar con planteles carenciados en ese aspecto. Gabriel Milito, el “Mariscal del Rojo”, requiere sí o sí para implementar su receta futbolera hombres que sepan manejar la pelota. Por eso, el arribo de Fernández resultó clave.
TRIUNFO Y APROBACION
¿Qué tuvo de bueno ganarle a Aldosivi con un segundo gol de pura carambola y encima anotado por un rival? Mucho. Eso fue sólo una circunstancia que no altera la mirada global.
Estudiantes jugó realmente bien. Tuvo movilidad, precisión, buenos pases, combinaciones virtuosas y varios rendimientos individuales que aprobaron con holgura. Luciano Acosta jugó como se esperaba de él. Descolló por el eje central del campo, gambeteando para adelante y poniendo pases entre líneas. Pero lo de Carlos Auzqui impactó más por los cuestionamientos que recibe permanentemente. Corrió, jugó y exigió a toda la defensa de Aldosivi. Sirvió el centro para el primer gol y volvió a demostrar que “no hace todo mal”, como algunos le endilgan. También impactó positivamente el pibe Federico Anselmo cuando ingresó. Y el “Pocho” Cerutti fue valioso. Y el “Colo” Gil mejoró un montón.
Por todo lo descripto, Estudiantes ganó de modo convincente. Está creciendo. Y justo se lo notó en su mejor versión en la semana del clásico. Ahora sí, Milito empezó a ganar aceptación entre la gente de Estudiantes.
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